miércoles, 13 de mayo de 2009

Crisis

Nuestro hogar está relativamente cerca del campo del Mestalla. Llevamos 3 horas aguantando gritos, cantos, pitidos de coches, y todavía no ha empezado el partido. A las 5 de la tarde había gente disfrazada de forma vergonzosa con los colores de sus respectivos equipos, preparando garrafas de 5 litros de mezclas de alcohol que no he podido identificar.

No tengo ni idea de hasta qué hora vamos a tener que aguantar esto. Lo que sí sé es que este país está en crisis, pero una crisis de las gordas. Estamos a mínimos de dignidad, de personalidad, de vergüenza, ni locos llegamos a fin de mes en sensatez. Pan y circo: en el fondo la mayoría sólo busca eso. Y por lo visto el fútbol les da una buena ración. Recuerdo que alguien, no hace mucho, dijo que estas crisis mundiales son crisis de santos... Gane el athletic o el barsa, no hay más que asomarse esta tarde al balcón de mi finca para darse cuenta de que hemos perdido; todos.

9 comentarios:

Carlos dijo...

Los españoles somos asi de chulos, mucha crisis pero aquí no pasa nada "...y otra de gambas". En fin, que espero que esta noche la celebración se alargue hasta altas horas y te dejen descansas. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Te sigo, desde el silencio, pero te sigo. Soy una de esas personas que te visitan de vez en cuando y no suelen escribir, pero hoy, junto a lo que escribiste en fallas, me ha llamado mucho la atención. Deberías predicar con otro ejemplo pero NUNCA siendo tan intolerante. De verdad, ni me gusta el fútbol ni soy fallero (Valencia tiene fallas, desde siempre y el fútbol tiene la Copa del Rey, que por suerte o por desgracia ayer se jugó en Valencia). Deberías recapacitar sobre esto. Un buen Cristiano TOLERA, ENTIENDE y lo más importante...COMPRENDE

Hadasita dijo...

Querido Anónimo: gracias por haberme escrito. Has sido valiente con tu crítica y eso lo valoro.

Desde luego no estoy de acuerdo contigo. ¡En nombre de la "tolerancia" mal entendida nos tragamos cada cosa! Hay acciones humanas que no entenderé jamás, por más vueltas que les dé. Creo que nadie -cristiano o no- tendría por qué estar forzado a aguantar lo inaguantable; y creo que todos -cristianos o no- tenemos derecho a hacer una denuncia social al respecto.

En mi caso concreto, porque sí soy cristiana evité utilizar palabras para describir lo que se puede ver en nuestras calles en tardes como la de ayer o como las de fallas, que me sería lícito usar como ciudadana con un mínimo de sentido común, que por tal me tengo, pero que no empleo por no herir sensibilidades, porque soy bastante más respetuosa de lo que piensas, y porque mi blog es para todos los públicos (aunque no todos los públicos lo entiendan).

Siento que te escandalice que ni tolere, ni entienda ni comprenda el bandalismo callejero "normal", o sea, practicado por la mayoría y aprobado por las autoridades. Tampoco entiendo, ni tolero, ni comprendo el hambre en el mundo, aunque también sea "normal" según este uso de la palabra normalidad. Ni muchas otras cosas. Y seguiré denunciándolas siempre que quiera, y con la conciencia bien tranquila. De todas formas tú reza para que sea mejor cristiana, que eso -por unos motivos o por otros- siempre me hará falta.
Un abrazo.

angelito dijo...

ayayayay... que pena penita pena defender la burrera cuando es tan evidente y manifiesta que se mide en vomitonas, decibelios y meadas... el deporte rey perdió su dignidad y decoro y ha cambiado tanto que no lo conoce no su madre: ya ni siquiera es espectáculo -que es verguenza, idolatria y blasfemia- y vandalismo callejero que dice hadasita y dice bien: los acólitos hooligans, yomus y demás ultras tienen un perfil claramente criminal, así como suena y como es. y si no ¿a que vienen la flugronetas y la poli por si acaso?pero la evolución llevó el ocio, al vicio y al negocio, y se ha hecho religión. y el cesar da lo que es del cesar... y como tonto no es, se aprovecha para sostener la misma sociedad decadente del imperio de toda la vida: así pues, los jugadores son los antaño gladiadores y los espectadores como siempre piden "sangre", y los cristianos, of course, sufren la critica de intolerantes que no tragan. y al final de todo, la inteligencia va por un lado y la barbarie va por otro.
cuando el amigo anónimo habla de esa tolerancia que comulga ruedas de molino, me acuerdo de san pablo (en fil 4,8)y de su humaismo: él habla de tener en cuenta lo que sea de recibo, no cualquier cosa. y me parece muy sensato. porque los griegos, romanos, etc. siguiendo ese criterio del todo vale, llegaron a pervertirlo todo... o sea, más o menos como ahora.

Anónimo dijo...

Supongo que "Anónimo" se refiere a tolerar lo tolerable: ruido, algarabía, jolgorio, bocinazos, bromas y demás acciones inocentes que demuestran alegría, aunque molestas para los que no les gusta la "marcha", no a lo ofensivo. Hay gente extrovertida que necesita expresar su alegría, la cual contagia a unos y molesta a otros (por el ruido). Pero un día es un día.

Paz a todos.

Anne

Hadasita dijo...

Anne: estoy de acuerdo contigo. Reduzcamos las molestias del fútbol a un día al año, como si fuera una manifestación o algo así(aunque no sé bien a favor de qué). Que salga la gente a la calle a gritar que un grupo de chicos dándole a una pelota les vuelven locos: perfecto. Una vez al año estoy dispuesta a sacrificarme. Más no. Que una tiene que ser buena pero no tonta. Y a toda esa gente que se mea y vomita en nuestros patios semana tras semana, que se la lleve la policía por favor, como harían con cualquier manifestante.

Por cierto: estás invitada a ver, desde mi terraza, en primera fila, el derrumbe del Mestalla cuando se haya inaugurado el nuevo. No te creas, que ya me ha pedido sitio un montón de gente. Vamos a montar una fiesta por todo lo alto. Será un espectáculo precioso, que traerá la tranquilidad a muchas, muchas, muchas vidas...

Anónimo dijo...

De acuerdo en TODO.

¡¡Gracias por la invitación!! Te tomo la palabra, qué ilusión... Llevaré chocolate para todos para que el momento sea doblemente dulce, jijijijiji; ays... qué ganas...

Eres un solete.

Anne.

Anónimo dijo...

Algo falla, pedía respeto por los aficionados al fútbol y por los amantes de las fallas y esto es lo que me encuentro. ¿cómo vamos a defeder así los intereses de la iglesia, de la familia, de los niños...? si NO somos capaces de respetar a los demás (nadie hablaba de "badalismo" callejero en ninguno de los dos casos, me temo que tus palabras eran hirientes para TODOS los amantes del fútbol y para los que SOMOS valencianos"). Creo que en tu ánimo de defender tu INTOLERANCIA has vuelto a caer en generalización de temas (como en todo, hay casos aislados, pero ni todos los aficionados al fútbol mean por las calles, van de botellón, ni gritan, etc, etc....ni tienes que "prevenir" a nadie de que no venga a Valencia en fallas...gran fuente de ingresos para la que es TÚ CIUDAD)

Hadasita dijo...

Querido Anónimo: siento discrepar contigo, de verdad. No quisiera empezar una discusión, en absoluto. Si hubiese querido que mis palabras fuesen hirientes, te aseguro que lo habrían sido sin ninguna duda.

Y no digo que no existan excepciones entre los falleros y los aficionados al fútbol; pero por desgracia la mayoría sí son un poco guarretes (por no decir bastante). Te aseguro que no tendría más que asomarme al balcón con mi cámara cada vez que hay partido para poder colgar en internet, una hora después, al menos 80 pitos haciendo pis sin ningún rubor contra la fachada de enfrente (no lo hago porque yo sí tengo decencia). De nuestro propio garaje los hemos sacado meando entre los coches; y haciendo botellón en las escaleras del rellano, entre piso y piso, en un patio privado que no es suyo. Así una semana tras otra.

Y cuando hay fallas ni te cuento. Este año, sin ir más lejos, tuvimos que desalojar mi colegio por peligro de incendio, porque con petardos quemaron a pleno día dos contenedores a la puerta, que casi hacen estallar los coches que había aparcados al lado.

Dudo mucho que todo esto hable bien de nuestra ciudad. Es más: la mayoría de los que nos visitan en estos eventos vienen buscando lo que encuentran: la orgía padre, que de festeros folloneros tenemos la fama ganada a pulso. Para vergüenza de muchos de los que vivimos aquí.

Creo que tengo derecho a dar esta opinión mía en este blog que es mío. Aunque siempre he sabido que la mayoría de la gente no estaría de acuerdo con casi nada de lo que aquí escribo. No soy una ingenua. La diferencia de opiniones ni me asusta ni me quita libertad, gracias a Dios. Puedo perder lectores, pero tampoco eso me preocupa, puesto que no me pagan por número de visitas recibidas ni nada parecido. Y acabo pidiendo disculpas a las escasas y honrosas excepciones de aquellos que viven la fiesta y el deporte con dignidad. Ojala cunda su ejemplo.

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