miércoles, 14 de mayo de 2008

No dejaré de sorprenderme

Es alucinante. En menos de un día habéis visitado este rinconcito de la blogosfera más de 100 personas. Jamás en la vida pensé que pudiera interesar a nadie mis rollos patateros, aunque tenía ganas de matar el gusanillo porque siempre quise ser periodista, de las de columna fija. Es uno de esos sueños que una tiene y que nunca cumple: escribir un libro, que alguien lo lea, y que le haga bien.

Yo no sé si con mis letrillas os logro hacer algún bien, pero sin ninguna duda vosotros sí me lo hacéis a mí. Y no me cansaré de daros las gracias. Por supuesto, la horchata del lunes la pago yo.

¿Quedamos?

Estoy a puntito de recibir las 10.000 visitas. Y, como lo prometido es deuda, ¿hacemos una kedada los blogueros para una horchatita... el lunes 19 después de Misa de 20,00h? ¿O mejor a mitad tarde y luego vamos a Misa juntos? ¿Cómo os va mejor de fecha y hora? Sugerencias aquí, en comentarios; pero aprisita, que estas cosas si se aplazan mucho luego no se hacen. ¡Qué ganas de veros las caras!

A tus pies

Aquí la tenéis. Dormida a mis pies, entre mis pantuflas y la silla del ordenador. Ella, a la que riño continuamente; la que hoy ha dormido solita castigada por el desastre que me hizo en el cuarto la noche anterior; la que se lleva cachetes en el morrito; la que me aguanta que le llame "Lady Furrullo", "Cochinota" "Mi cagonceta" y cosas parecidas; la que se traga a las malas la asquerosa medicina que me meto para la desparasitación. Todo el mundo juega con ella, la miman, la achuhan, le aplauden... y llego yo y de nuevo las riñas: "Carry, ¡¡¡NOOOOO!!!"; "te he dicho que no"; "llora lo que quieras, meona"... Abro la puerta de casa, entro, y mueve la cola como una loca, y se acerca a mí pegando trotecillos, saca su lenguecita y me pega un lametón en la boca. Y se viene a dormir a mis pies. A los míos. No a su cuna, no a su caseta, no a su alfombra: a mis pies.

¿¡Y que tenga que venir un cachorrito a enseñarme cómo se hace!? Me había acostumbrado a Hadasita, que siempre se porta bien, es dulce y amable, bonita, inocente, lista. Y llega Carry que es todo un huracán que me lleva loca. Y no había pensado ni por un momento lo complicado que debe ser para Dios cuidarme a mí, "Lady Furrullo" por excelencia, con mis cagadas, metiéndome la medicina a la fuerza, teniendo que corregirme a veces con un "NO" rotundo. Y yo ladro, gruño, muerdo, lloro. Bonita lección de humildad, Carry: así se dice y así se hace: cuando descubres que hay un Amo que te quiere bien, lo natural es descansar "a sus pies"...

martes, 13 de mayo de 2008

¿Vivir o escapar?

He encontrado una versión en castellano del Slipping Away de Moby. De remate, la canta con Eva Amaral, lo cual siempre es un placer para mi oído. Me gusta, porque expresa bien el sentimiento de quedarme atrás que tengo la mayoría de las veces. Me parece como si Dios mismo les hiciera los coros, con una tercera voz que dijera algo como "Pongo ante tí la vida y la muerte: ¡elige!"...
¡Y menos mal que todavía es tiempo para elegir!
¿Será verdad lo que dice mi amigo Anónimo, en sus comentarios: que el "ya" es kairós?

lunes, 12 de mayo de 2008

... y va y me cae un premio.

Justo hoy, uno de esos días griiiiseeeesssss, griiiiiseeeessss...
M.Jesús ha premiado mi blog. Curioso el motivo:
“La Anaconda Cachonda”, es un premio que se da, a aquellos que pintan con colores, una vida que se nos ofrece en blanco y negro.
Me dan un premio por colorear la vida en uno de esos días griiiiseeeesss...
No sé cómo tengo que recogerlo. Ya me lo explicarás tú, M.Jesús. Y gracias, aunque sobra decir que no lo merezco.

domingo, 11 de mayo de 2008

Furrullos

Siento la imágen tan explícitamente escatológica que os cuelgo hoy. Es uno de los furrullos de Carry. Porque, aunque no os lo creáis, esa bolita de pelo tan chiquitina suelta monumentos de estos contínuamente. Y a veces hasta se los quiere volver a comer. Además, con es estrés del viaje anda... ligerita.

También hace algo curioso: tiene una cunita para dormir, un rincón de periódicos para hacer sus cositas, y una esquina para comer con sus dos platitos. Vale, pues juega en la cuna, duerme al lado de los dos platitos, y suelta sus furrullos en cualquier lugar que no tenga papel de periódico. Vamos: que no da ni media.

Por supuesto, yo la tengo que reñir cada vez que me regala un pastelito de éstos, que por cierto huelen fatal. Tego que ser muy firme en esas cosas. Y le doy en el morrito si hace falta. Y me parece bien que lloriquee de vez en cuando. También la achucho y la premio y me la como a besos cuando hace algún progreso, como comérselo todo, o dar sus primeros saltitos. Pero cada vez que encuentro en cualquier rincón de la casa algo como lo que os he colgado en la foto, no puedo evitar pensar en mí misma. Porque yo hago una de esas de vez en cuando también. ¿Y qué puede hacer entonces Dios conmigo? ¿Qué hago yo con Carry?: la riño, le enseño la cochinada, la llevo al sitio donde debería haberlo hecho, la vuelvo a reñir, le doy flojito en el morrito... y le limpio el culete con toallitas higiénicas. La dejo sola unos minutos, para que vea que la cosa es seria. Y luego vuelvo, y la achucho, y la beso, y la peino, y me tiro al suelo a jugar con ella, aun sabiendo que -con casi total certeza- en menos de 2 horas se repetirá la escena. No. No puedo evitar relacionarlo con mis confesiones. Se parece demasiado...

viernes, 9 de mayo de 2008

Carry en acción

Para satisfacer vuestra curiosidad,
aquí Carry, haciendo de las suyas su primer día en nuestro hogar.


(el vídeo es calidad-móvil, lo siento...)
Wizard Animation