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sábado, 7 de diciembre de 2019

La actitud

Es muy importante.
Puede que lo más importante, junto con la intención.
La intención marca por qué hacemos las cosas.
La actitud el cómo.
El resultado ya no depende tanto de mí,
como de lo que Dios considere conveniente para mí.
Pero si la intención es hacer las cosas de la mejor manera posible
por Él, por amor a Él, ofreciéndolas además por quienes más lo necesitan,
la actitud no puede ser otra que la de superheroína.
Da igual la monotonía, el aburrimiento, el cansancio.
Y los madrugones, y el desánimo, y la incertidumbre, y el miedo.
Hay que darlo todo. Siempre.
Sin rendición.  Las superheroínas nunca se rinden.
Esa constancia, ese esfuerzo, ese cariño con el que hacemos las cosas,
sin duda son virtudes heróicas.
Se puede estar asustada, se puede no tener ganas,
se puede incluso llorar muchas veces.
Pero enseguida hay que ponerse en pie,
recta, puños en las caderas, cabeza alta.
Respirar hondo, recordar la intención, orar y a trabajar.
Día tras día. Adviento tras Adviento.
Ésa es la actitud.

(Anatomía de Grey,  temporada 11, capítulo 14)

sábado, 8 de julio de 2017

Fin de curso

Ha llegado el fin de curso.
Ha sido un año duro, difícil, agotador,
con una mudanza de por medio
y muchas cosas personales que no vienen a cuento.
Pero como cada fin de año,
igual que como cada noche en el examen de conciencia,
quisiera decirle al Señor tres palabritas:
gracias, perdón, y ayúdame más.

Gracias por mi trabajo.
Porque tengo trabajo. Porque es un buen trabajo.
Porque me hace ser mejor persona y mejor cristiana.
Porque si meto la pata puedo perdir perdón y sacarla
y aprender, como poco humildad.
Gracias por las manos tendidas,
por las palabras de apoyo en los momentos más duros,
por la fe en mi valía personal 
por encima de mis muchos defectos.
Gracias por la amistad.
Gracias por la ocasión de poder ayudar a otros,
por el privilegio de ser instrumento tuyo
entre los más pequeños.
Gracias especiales este año por R, 
por su cariño, y sobre todo por su ejemplo.

Perdón por los tropiezos, por los enfados, 
por el cansancio, por la ingratitud.
Por las veces que he perdido la paciencia.
Por las que he hecho daño aun sin querer.
Por los días que no he tenido fuerzas para más.
Por mis pecados: los públicos
y los que sólo Tú conoces.

Ayúdame más, Señor.
A tratar a los demás con el amor con el que Tú me tratas a mí.
A ser más generosa, sin condiciones.
A seguir sonriendo pese a las dificultades.
A no desesperarme si las cosas no salen como quisiera.
A recomenzar de tu mano después de cada tropiezo.
A aceptar que no llego a donde quisiera,
y que si llego a donde llego es gracias a Ti.

En tus manos, Señor, dejo mi fin de curso.
Si he aprobado o suspendido, Tú dirás.

martes, 6 de septiembre de 2016

Un poquito más todavía

Tened paciencia conmigo y dadme un poquito más de tiempo todavía para coger la marcha de nuevo aquí. Ya he firmado contrato con una editorial, y estoy dando el último repaso a mi libro "Un Dios que no duerme" para mandarlo a enmaquetar. Entre trabajo, médicos, casa y cosas tengo muy poco tiempo libre, y ahora mismo debo dedicárselo todo a este proyecto, a ver si puede estar en vuestras manos antes de Navidad. Mil gracias por vuestro apoyo y comprensión.

lunes, 29 de agosto de 2016

Un poco más

Aunque ya tengo varios libros a la venta, siento que el deseo de ser escritora que hay en mí desde que me recuerdo es un sueño todavía no cumplido que me resisto a abandonar.

Hace más de 5 años, cuando empecé a escribir "Un Dios que no duerme", me lo tomé como un mero pasatiempo, una recopilación de buenas entradas de este blog con algo más de forma literaria. No imaginé que me iría enamorando de sus páginas hasta poder afirmar -con cierto orgullo, lo confieso- que este libro es lo mejor que he hecho en mi vida hasta ahora.

En estos momentos en los que distintas empresas de autoedición andan haciendo presupuestos y planteándome sus ofertas, siento que lo imposible está mucho más cerca, casi casi a la vuelta de la esquina. Y tengo una emoción desbordante, como si estuviese a puntito de ofreceros lo mejor de mí, para Gloria de Dios; y como si eso diese sentido a muchas cosas que en su momento parecían no tenerlo.

Quizás este septiembre sea especial, y pueda poneros aquí el libro a la venta. O tal vez en octubre, ¿quién sabe?. Sólo sé que lo que parecía imposible sólo va a tardar un poco más. Y espero que el Señor mire mi trabajo, que es mucho más nuestro que mío sin duda, y sienta también cierto orgullo de esta niña tonta suya que anda buscando, en la noche y perdida entre palabras y borradores, a ese Dios que no duerme...

domingo, 28 de agosto de 2016

Ya está en el horno


A falta de editor con visión de futuro,
en plena crisis, y pase lo que pase,
está terminado y en el horno,
a puntito de salir.
Aquí mi joya.
Lo siguiente: plantar un pino.

miércoles, 15 de junio de 2016

Escribiendo

Aquí estoy yo, dando una tercera o cuarta vuelta a mi libro... A mi libro por excelencia, a mi pequeña obra maestra, a "Un Dios que no duerme". Es uno de los tres que esperan editor valiente que quiera sacarlos a la luz. Los otros dos son un pequeño librito explicando la Navidad a los niños, y un Viacrucis según Santa Teresa. Pero éste es mi joyita. Cada capítulo es, por una parte, un cacho de mi vida que ni debo ni quiero olvidar; y por otro, un mensaje que Dios quiso mandarme a través de las teclas de mi ordenador, que ni debo ni puedo guardar sin más en un archivo. Lo repaso, lo corrijo, lo matizo, lo vuelvo a rezar, a veces lloro de nuevo porque me toca el alma... Pasa el tiempo y lo amplío, y lo vuelvo a actualizar, y lo mimo como lo que creo que es: lo mejor que he hecho en toda mi vida. Este libro que algunos ya han leído en un boceto que va quedando en mero esquema conforme pasan los meses y yo sigo escribiendo. Parece que, mientras espera salida, sigue vivo: cambiando, creciendo, como yo. Añado capítulos, imagino nuevas ilustraciones, sueño con que algún día alguien leyendo algún fragmento se encuentre con el Dios que late dentro...

Y mientras trabajo y disfruto y aprendo con esta nueva revisión, imagino a otro Escritor dando una vuelta más a otra historia: la mía. Y me da como una especie de entusiasmo que no sé explicar imaginarnos a los dos en la misma tarea, jugando con palabras, con historias, con Evangelio hecho presente, con sinónimos y antónimos, con forma y fondo, con un estilo propio y característico... Yo creo en "Un Dios que no duerme", que sigue trabajando, creando, hablando, llegando, saliendo al encuentro de cada uno de la manera más adecuada y personal posible. Y ¿quién sabe?: tal vez este nuevo capítulo que está escribiendo en mi vida últimamente se traduzca pronto también de un nuevo capítulo de mi libro... de NUESTRO libro...

viernes, 29 de abril de 2016

Por fin...

... encuentro unos minutos para escribir esta semana. El ritmo de mi vida se ha acelerado preocupantemente los últimos días. Las cosas se acumulan sin descanso una detrás de otra, hasta agotarme tanto que no tengo ni fuerzas para enchufar el ordenador. Disculpad, pues, mi ausencia de estos días. Voy a procurar empezar a decir que no de nuevo, o el cansancio podrá conmigo.

Para empezar, ayer me dí un homenaje, que dice Tusi. Y fui a saludar a tres de mis chicos de Vetusta Morla en persona. Esa gente que se cuela con sus acordes en mi casa y en mi vida de una forma tan cotidiana son personas concretas, a las que -si tengo ocasión- me gusta dar las gracias cara a cara. A estas alturas no hace falta que explique lo terapéutica que es la música para mí. Aunque esta vez apenas hablamos de canciones. Curiosamente el tema fue un libro, que desde ya recomiendo, y no en descarga pirata sino en papel impreso. Se llama "Memoria instantánea", y la filosofía que lo motiva tiene muchísimo que ver con varias de mis últimas entradas: ahora, ahí, ya...  Ellos, como yo, sienten que la única realidad que tenemos de verdad es el momento presente, y que por tanto es casi una obligación vivirlo con normalidad, sin ansiedad, pero disfrutándolo lo máximo posible. Lo malo del momento presente es que, en breve, se convierte en pasado: y si no habita en la memoria desaparece. Por eso quisieron guardar recuerdos, fotografías, escritos, impresiones, sentimientos, lecciones aprendidas en momentos instantáneos vividos durante su última gira, y agruparlos en un libro; de manera que todos esos instantes permanecieran de alguna manera presentes todavía, y no se perdiesen con el tiempo en el pasado. Una bonita forma de justificar este scrapbook que es "Memoria instantánea", del que os acabaré comentando algún fragmento, casi con total seguridad.

Algo parecido es este blog. Una memoria instantánea de cosas que me ocurren o que se me pasan por la cabeza. Cuando encuentras a alguien que ve las cosas como tú, te sientes bastante menos sola. Por eso sin más ya merecía la pena ir a darles las gracias personalmente. Os cuento que los chicos de Vetusta me parecieron simpáticos, amables, educados, sencillos, cercanísimos, y de una normalidad tan agradable que para nada roza ni de lejos la vulgaridad. Si me hubiese cruzado con ellos por la calle sin conocerlos, no me habrían llamado nada la atención. Y sin embargo ahí tenemos a unos currantes como la copa de un pino, que viven su trabajo con profesionalidad y con pasión a partes iguales, que se preocupan por hacer algo bonito que guste de verdad a otros, pero que parece que no acaban de creerse que, probablemente, son en la actualidad el mejor grupo de rock indie de este país.

Me llevo una lección de humildad. Unas ganas locas de aprender a hacer las cosas con la excelencia y a la vez con el disfrute con la que ellos las hacen. Y la primera foto de mi propia memoria instantánea, de ese momento presente de ayer, que ya es pasado, pero que aquí queda reflejado para que no se me olvide mañana.

martes, 8 de marzo de 2016

Elegir


Me ha gustado mucho el dibujo que os he puesto. Porque, si os fijáis, los dos están en el mismo autobús y en la misma carretera. La única diferencia es... sus puntos de vista. Me hace gracia. En el bus que me lleva al cole todas las mañanas, hay dos paradas frente al puerto. Y yo siempre procuro ponerme al lado de la ventanilla desde donde ver los barcos y el mar. Aunque sea por unos segundos, la tranquilidad del agua azul y de los barcos reposando me hace bien. Voy con mi música en los cascos y no escucho las conversaciones de la gente que me rodea (cuando me los he quitado sólo he oído quejas, desgracias, o comentarios políticos; y yo no veo la tele precisamente para ahorrarme ese tipo de información, no porque no me interese, sino porque me altera mucho y me molesta enormemente que me manipulen o me condicionen). El caso es que nunca he visto a nadie mirando al mar. Y llevo cogiendo ese bus desde el 2003. Curioso, ¿verdad?. Parece que la gente está anestesiada contra el paisaje marítimo que les acompaña a diario...

Tengo más o menos claro lo que me toca hoy desde que me he levantado: trabajo, autoescuela, más trabajo, más autoescuela, la Misa fugaz del cura nuevo que la recita rápidamente y sin ningún fervor, más tests en casa, quizás una lavadora, algo de buena lectura, y caer desplomada de agotamiento. Parece un soberano plomazo. Puede que lo sea. Pero hoy, al menos AHORA, elijo. Elijo, no lo que voy a hacer, sino mi actitud ante lo que tengo que hacer. Elijo la sonrisa. Elijo el sol, que hoy ha vuelto a salir radiante después de haberse tomado un día de vacaciones. Elijo pararme a oler el champú en mis manos mientras me lavo el pelo. Elijo el jersey naranja en vez del negro.  Elijo acariciar el pelo suave de mi Tesa mientras repaso las velocidades de los distintos vehículos. Elijo recibir a mis niñas en nuestra mini aula con un beso. Elijo imprimirles dibujos para que los copien simétricos, porque es más divertido aprender la simetría dibujando que memorizando. Elijo salir de una Misa de 12 minutos dicha con menos entusiasmo que si se estuviese leyendo a Kant, y pasar al menos otros 12 por la calle con Tesa caminando y orando al Dios que pese a las circunstancias se ha hecho alimento para mí. Decido seguir mandándole capítulos del Principito a mi amigo, el adulto que ya va aprendiendo a pedir ayuda como quien pide que le pinten un cordero. Elijo el lado derecho del autobús, el mar, la tranquilidad, y desplomarme esta noche pensando que el día no ha sido tan rollazo como parecía en un principio. Y lo elijo por Sheyla, y por Raquel, y por Tusy, y por Manu, y por Jesús, y por Angel, y por Tina, y por Tesa, y sobre todo por Hadasita; y por Dios, a quien le dedico el espectáculo de este 8 de marzo, a ver si le gusta.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Punto positivo

Hoy me pongo uno. 
Me lo ha dicho Raquel. Que me lo merezco porque he hecho todos los deberes.
Y tiene razón. Así que, como soy profe, me lo pongo.
Y pido al Buen Dios que me ayude a acabar la semana con unos cuantos más.
¡Feliz lunes a todos!

viernes, 22 de febrero de 2013

Mi cruz

Creo que las cosas van bien, Hadasita.
Mira los signos.
¿Acaso conoces algún santo que lo haya pasado bien?
Conoces mil historias. Yo te las he leído muchas noches.
Sabes de sus enfermedades; poquita salud, ¿verdad?.
Poquito dinero también: justitos, justitos, muy justitos.
Y la incomprensión, y la difamación: de todos se ha hablado mal. Con mentiras, por supuesto.
Y ellos sonreían. Y callaban. Como hacemos nosotras.
Los signos están ahí.
No se sigue al Crucificado sin cruz.
Así que no te preocupes, mi niña. Que nada te asuste.
Las cosas... van bien.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Los ángeles de Hadasita


Son tres, como las de Charlie. Pero las mías son muchísimo más guapas, más listas, más buenas y más auténticas. No les podéis ver los ojos porque ningún superhéroe debe desvelar su identidad; y ellas son superheroínas en continua acción. Parecen pequeñas, pero son muy grandes.
Yo tengo muchísima suerte, porque las tres trabajan conmigo. Las conozco muy bien, y cada día me sorprende su capacidad de entrega, de superación, su optimismo y su cariño. Cada jornada a su lado es una estupenda aventura que promete un final feliz.
Desde aquí mandarles un besote enorme a las todas. Estoy muy contenta, muy orgullosa de vosotras. Es una pasada veros actuar. Me siento muy, pero que muy privilegiada.
Y un "GRACIAS" así, con mayúsculas, al Buen Dios que me ha regalado con tres de sus mejores ángeles.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Ódiame (pero sin odio, porfa...)

No puedo resistirme. Es el primer sencillo del último trabajo del maestro Bunbury.
Sin pretender hacer ningún alegato del odio -sentimiento malo, malote- cuelgo "Ódiame", recién salidita del horno, para gusto y disfrute de oídos selectos. Y confieso que me muero esperando que los Reyes Magos me dejen la entrada para el concierto que va a dar en Valencia en enero (creo que me la traerán, porque estoy siendo muy buena...).
Sí quiero resaltar una cosa. El odio no, repito (Hadasita le da mucha importancia a que os insista en esto..., y más desde que sabe que hay chiquis como ella leyéndome). Pero sí la forma que tiene de trabajar Enrique. En cada uno de sus discos busca crear algo nuevo; pero no la novedad sin más sino estudiada, trabajada, currada hasta la excelencia. Y claro, le cuesta muchísimo: pero el resultado es óptimo, y hace que a mí me caiga la baba. Moraleja: el esfuerzo merece la pena (¿así sí, Hadasita? ¿así me dejas publicarla? ¡gracias, peque!).



Vaaaleeee, para los de 5ºC: buscadme arriba del vídeo, en lo que he escrito:
- dos palabras esdrújulas,
- dos sustantivos abstractos,
- dos adjetivos calificativos en grado superlativo.
- Explicad con vuestras palabras qué significa "odio quiero más que indiferencia" (vale el comodín del público -o de los papis- jeje).
- Escribid tres adjetivos calificativos para "odio" y otros tres para "amor".
- Hacedle un regalito de esos chulis que me hacéis a mí a alguien de vuestra familia y entregádselo antes del domingo. Porque en la batalla contra el odio, nosotros luchamos con las armas de nuestros dibus... ¡y ganaremos!. Besitos mil.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Para mi 5ºC

Me piden mis chiquis de 5º que les enseñe dónde cuelgo sus "diplomas".
Aquí les dejo una foto, con la condición de que ellos cumplan la segunda parte del trato:
¡quiero poder dar una clase entera sin que nadie se levante de la silla!
Luego os pediré algo más difícil todavía: ¡que me dejéis acabar las frases sin interrumpirme!.
¿Jugamos a que sí, que que vale así?.
Ya sabéis que tengo alergia a los niños que me hacen chillar mucho... ummm.

Creo que entre dibujos, galletas, chupachups, regalitos de libritos, ranitas verdes, y un par de normas mínimas, si seguís haciendo los deberes y estudiando todas las fichas, este curso va a ser la cañaaaaaaaaa.

PD: ejercicio. Buscad tres sustantivos en las líneas de arriba, y decidme si son masculinos o femeninos, singulares o plurales, concretos o abstractos, individuales o colectivos. Pongo un positivo a quien me lo haga.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Diploma

Hoy me ha llegado, por medio de unas manitas diminutas, un diploma al trabajo que realizo en una pequeña e improvisada aula en las alturas de mi cole; ahí, donde nadie ve nada, donde parece que no pasa nada. Ahí, donde peques y mayores aprendemos cosas importantes. Yo tomo nota de cómo leen, cómo escriben, cómo se portan, cómo comprenden, cómo aprenden... y ellos la toman de mí. Y esa es la imágen que les transmito:




















Y aquí la calificación escrita, de libre interpretación:





















Lo guardo en la carpeta con mis diplomas. Me doy por aprobada, ¿no os parece?

lunes, 12 de septiembre de 2011

Motivos por los que sí quiero ir al cole









































Dicen que una imágen vale más que mil palabras...
Por eso he hecho esta foto que os cuelgo hoy.

Yo quiero ir al cole porque Raquel disfruta multiplicando.
Quiero ir al cole, porque es donde Sheyla lee.
Quiero ir al cole porque allí, arriba, hay un rincón donde se aprende jugando.
Quiero ir al cole porque la sonrisa que se esconde en esta foto
(no puedo sacar la carita de mis peques, porque son menores),
es la sonrisa de Dios en sus niños.
Y no existe mejor recompensa.

viernes, 18 de febrero de 2011

Vamos a orar

Estoy desaparecida del blog estos días, pero estoy escribiendo más que nunca.
Y creo que ya puedo decirlo: en menos de dos meses estará a la venta mi primer librito.
Estará dirigido a todas las Hadasitas y a todos los peques que quieren aprender a rezar,
que quieren ser buenos amigos de Jesús.
No adelanto más; sólo un dibujo, de esos tan chulos que hace Ángel.
Espero que os guste.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Universitaria

Me acabo de quitar como 25 años de encima, entre otras cosas.
A Hadasita le hace mucha gracia que vaya a ser, a la vez, profesora y alumna. No lo acaba de entender, pero se ríe: dice -con su lógica de niña que no pillo del todo- que así seguro que apruebo.
Es un comienzo de curso típico el de este año: puertas que se cierran, ventanas que se abren, y mucha ilusión. No recordaba ya lo que se sentía.
Y para celebrarlo, Dios me ha regalado con un tormentón de narices, de esos que me encantan, en plan ducha y sin paraguas. He llegado a casa empapada, fresca, contenta... Tesa se ha lanzado a lamerme como una loca... puede que haga algunas prácticas con ella, jaja. Y que se prepare el pasado, que lo voy a tumbar al primer asalto, por malo.
NUNC COEPI!

jueves, 20 de agosto de 2009

Masaya


Haz click aquí para ver el vídeo.

viernes, 14 de agosto de 2009

Recomenzando... de nuevo.

Un verano intenso. Sin duda.
Atrás quedó Nicaragua.
Aquí, dentro de mí, sus gentes.
La casa vuelve a la normalidad.
Aprovecho el silencio para poner orden.
Para recomenzar.
Para programar un nuevo proyecto de curso.
Éste, por ejemplo...


martes, 3 de febrero de 2009

¡Pum, pum, pum!

A lo largo del día una ve y escucha de todo. Hay miradas amables, miradas interesadas, miradas al infinito, miradas perdidas, miradas atentas, miradas inquisidoras, miradas amables...

Lo mismo ocurre con las palabras. Coges el bus de buena mañana, das los buenos días al conductor y recibes a cambio un leve gruñido. Te sientas, y detrás de tí dos señoras ponen a caldo a sus hijos que "son un desastre". Entras en el aula, saludas amablemente, y oyes al fondo un "¡jo, ¿ya estás aquí?!. Y le pides con cariño que se siente. Y mientras tratas de explicar un tema, escuchas montones de palabras, de al menos 4 ó 5 conversaciones distintas que -seguro- no tienen nada que ver con lo que tú estás contando. Y así una detrás de otra.

A veces son las palabras en sí mismas las ofensivas. Otras es el tono con que se dicen.
Yo no sé cómo será mi Hadasita de mayor. Pero ahora le tengo bien enseñado que si no tiene nada bueno que decir, mejor se quede calladita. Que los piropos sinceros se pueden disparar sin ton ni son; pero sólo los piropos sinceros. No quiero que un día se mire al espejo y descubra que en vez de boca tiene una pistola, que en el mejor de los casos hiere.

Y como pienso que se educa mejor con el ejemplo que con las palabras, aprovecho esta entrada para lanzar alguna bala adecuada. Por ejemplo, "gracias", a todos los que me miráis con cariño y me leéis con cierto interés, aunque no digáis nada. "Perdón" por la ingenuidad (que no es sinónimo de sencillez, sino de estupidez). "Por favor", tener paciencia conmigo, que todavía estoy en fase de aprendizaje. Y un enorme "te quiero" a ese grupito de personas que me rodean y que son mi tesoro, donde puedo explayar mi corazón y ser yo misma sin temor a que me disparen por la espalda.
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