En casa ya se han encendido las 4 velas. Los restos del naufragio van encontrando su sitio, y el orden empieza a rodearnos. Fuera llueve. Dentro, Tesa sigue malita. Todavía más adentro, el pábilo vacilante no se ha apagado (Dios cumple sus promesas, siempre). El cansancio físico ya es menor. La música ha vuelto a sonar a ratos. Al final todo llega... también la cuarta semana de un Adviento que pensé que este año no encontraría su hueco entre tanta caja...
Mostrando entradas con la etiqueta Fotos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fotos. Mostrar todas las entradas
domingo, 18 de diciembre de 2016
jueves, 15 de diciembre de 2016
Malita
Hola, soy Tesa y estoy malita. Tengo algo que me hace pupa en el culete, y van y me ponen una mampara en la cabeza, como si fuese una lámpara. Mi mamuchi me hace mimitos y me llama su bombillita de adviento, pero yo tropiezo por todos los rincones y no me hace ninguna gracia nada de todo esto. En fin... dicen que el martes, si todo va bien, ya me la quitarán. Entre que mi ma ha puesto el ordenador un poco alto, y que paso el día casi entero en casa de mi tita, ya no puedo escribir tanto como antes. Pero quiero que sepáis que, sin contar con lo de mi culete, por lo demás estamos bien. Os dejo una foto y un tierno lametón.
domingo, 11 de diciembre de 2016
Lo prometido...
... es deuda.
A falta de la caja de adornos navideños, que no aparece por ninguna parte, ésta es la "corona" que hemos improvisado para lo que queda de Adviento. Y que en nuestro hogar jamás falte la Luz.
Cositas bonitas
Tesa está un poco enfurruñada porque quería escribir ella; pero como es tan buena, al final se ha conformado con paz.
Quería contaros algunas cositas bonitas que pasan en nuestro nuevo hogar. Y la que se lleva el primer puesto es que desde aquí escuchamos campanas. No sé qué iglesia será, lo investigaré (estas cosas sólo ocurren conforme te acercas al centro, ¿cierto?). El caso es que... ¡nos encantan las campanas!. También ocurre que, cuando empieza a anochecer, desde la ventana de mi salón se ve la luna: ¡una pasada!. Y que la casa es mucho más grande pero parece mucho más pequeña; probablemente porque todos los días viene la familia a vernos. Tesa ya no se queda sola casi nunca, cuando voy a Misa mi nuevo párroco al verme se acerca a saludarme sonriendo, en la calle hay silencio, y en el orden que vamos creando paz. Es cierto que todavía siento pena: es lo que pasa cuando acabas un libro con un final triste. Pero igual que se pasa de página se cambia de libro, y en eso estamos. ¡Y más de adviento que nunca! No ha aparecido la corona, pero presiento que hoy, al fin, encenderemos las velas. Prometo foto si sucede el esperado acontecimiento. ¡Feliz domingo a todos!.
PD: hogar es donde te entienden. Aquí una imagen perfecta del nuestro...
sábado, 10 de diciembre de 2016
¡Buenos días!
Hace ya mucha luz, pero mi mamuchi tiene un ataque de sueño que le está durando días. Se levanta, deshace y ordena dos cajas, y se vuelve a acostar. En fin. Si duerme es que está cansada, pero tambié tranquila. Le he pedido que haga la misma foto que el otro día pero con esa luz tan chuli que entra, y ha sacado ésta sin levantarse del sofá; así os hacėis una pequeña idea de lo bonita que está quedando nuestra casita. Espero que os guste.
lunes, 5 de diciembre de 2016
Quien quiera encontrarnos...
... sabe cómo buscarnos.
Yo estoy en la gloria en mi casita nueva. Mamuchi ha dejado de llorar, y las cajas van desapareciendo poco a poco. Le he pedido que me haga una foto, enfocando la misma pared donde el otro día sólo estaba mi cunita. Mirad:
Pues aquí estamos. Familia y amigos, nos tenéis localizadas, ¿verdad?. Feliz lunes a todos. Tesa.
viernes, 2 de septiembre de 2016
De 10
Los mios nunca me fallan. Su atención a mis necesidades me conmueve. La mayoría están ahí conscientemente; otros aparecen en el momento oportuno como por casualidad. Igualmente me siento agradecida...
Ayer, 1 de septiembre, empezó siendo un día duro de vuelta a un trabajo frustrante, precedido de una noche amarga. Y acabó lleno de buena música, de palabras precisas, de emociones profundas. Salió Enrique al escenario a ofrecerme "esa canción que repare tu corazón en el momento peor que hayas conocido". Y sí: fui y soy muy consciente de que tengo un montón de "suertecita"*. La magia que se vislumbra en la foto de anoche que os cuelgo a continuación, que no hace justicia ni de lejos a lo que estaba pasando en vivo y en directo, me la vino a regalar el maestro del rock en español justo ayer, 1 de septiembre. No, no creo en las coincidencias. Todo es bastante previsible, incluida yo. Y como soy profe, le pongo un 10.
* Enrique Bunbury, "Que tengas suertecita".
Etiquetas:
Amistad,
Comunicación,
Fotos,
Gracias,
música
domingo, 10 de julio de 2016
Reseña de conciertos
Desde primera fila se ven cosas que pasan desapercibidas, o que no pasan, cuando ves las cosas desde atrás. También es cierto que se escucha peor, pero a veces hay que tomar postura por una prioridad. A mí, en primera fila, Enrique me miró: dos veces. Y ninguna de las dos cosas que dijo mientras me miraba me dejó indiferente. Me cantó "que ninguno de esos idiotas te supieron hacer reír, y que el único que te importa es este pobre infeliz"; y así es. Después de unas cuantas canciones más, todas de un nivel cañero muy bien seleccionado, se acercó y me volvió a mirar diciendo: "Hoy te sientes distinto porque eres distinto; lo que fue siempre lo mismo hoy cambió. Permanecía oculto en ti, y ahora está tan claro"... Y ahí confirmé lo que ya sabía: que tiene un don para leer mi alma, que me conoce a la perfección, aunque era la primera vez que me miraba y sabía que yo existía. Yo a eso lo llamo magia. ¿Algo malo del concierto?: lo que tiene estar en un festival, que el tiempo es limitado. Y yo que estoy acostumbrada a bises de más de una hora, con sólo hora y media de concierto tuve la sensación de haber visto un trailer de lo que me espera en septiembre.
Vetusta Morla me dieron una lección de las importantes. Su concierto fue, acústicamente, un desastre. Tres veces le cambiaron el micrófono a Pucho, y no hubo manera de hacerlo funcionar. Ni os cuento lo que imagino que debe ser para un grupo que no se oiga la voz del cantante... su cara lo decía todo. Sus ganas de rendirse y marcharse eran más que evidentes. Pero no lo hizo: todo lo contrario. Sí tiró la petaca, los cascos, incluso al final el puñetero micro: pero no dejó de cantar ni un momento, con una garra brutal que sólo escuchábamos los de la primera fila. Y nosotros cantamos con él, como él, a todo pulmón: de manera que al final la voz que se escuchaba era la de los miles de personas que allí estábamos, sintiendo que sus canciones eran también las nuestras, que "ser valiente no es sólo cuestión de suerte", y "puede ser que mañana esconda mi voz por hacerlo a mi manera: ¡hay tanto idiota ahí fuera!; puede ser que haga de la rabia mi flor y con ella mi bandera: ¡sálvese quien pueda!", y que "el fuego lo guardo yo"... Y aprendí que no hay que rendirse, que hay "días raros" en los que las cosas salen inexplicablemente mal, y aun así merece la pena echar el resto, desbordar de pasión, incluso salir a hacer un bis fuera de tiempo por puro amor y agradecimiento a quien nos ve, desde delante o desde arriba, cada cual elija lo que más le importe. Cuando se estaban despidiendo, Álvaro (el bajista, que estuvo interaccionando conmigo todo el concierto) me miró agradecido; y le enseñé la camiseta que llevaba puesta, madeinjorge, con "Vetusta mola"; y sus gestos de agradecimiento y de llevarse el mensaje en el corazón me recordaron lo importante que es el reconocimiento al trabajo bien hecho, pese a los resultados. Lo que he escrito en otras ocasiones: no somos lo que hacemos, gracias a Dios, sino cómo lo hacemos, lo que motiva lo que hacemos. Un 10 para mis chicos, y trillones de mensajes de queja a la organización del Cruilla por tratar así a artistas de una talla tan enorme.
Yo ya sé lo que os hace grande, ya entiendo "el cómo y por qué". Gracias a ambos por una de las noches más mágicas de mi vida. Conforme vaya bajando mi nivel de adrenalina seguiré repasando momentos y tomando nota de todas las cosas que me enseñáis con vuestra música. Un placer haberos escuchado en persona para variar, a vosotros que resonáis en mi salón y en mis cascos en diferido continuamente. ¡Y que sean muchas veces más!
Etiquetas:
Autenticidad,
Comunicación,
Fotos,
Gracias,
música,
problemas,
Superación personal,
vida
jueves, 23 de junio de 2016
lunes, 23 de mayo de 2016
Confirmado
Como decíamos Mick Jagger y yo ayer... más o menos..., "los viejos hábitos tardan en morir". Y este fin de semana, de alguna manera, lo he comprobado. Lo más sorprendente es que ha sido en personas que apenas me pasan de la cintura. Así que esos "viejos hábitos" parecen estar arraigados en nosotros desde bien pequeños.
Fui a tocar la guitarra a dos Primeras Comuniones, una el sábado y otra el domingo. El sábado me encontraba tan mal que no recuerdo ni qué toqué: era como una especie de máquina desplomada contra mi instrumento, raspando las cuerdas automáticamente. Pero cuando llegó el momento se me abrieron los ojos como platos. Me llamó mucho la atención. A las preguntas del sacerdote: "¿renunciáis a Satanás, a sus obras, al mal, al pecado.. etc?", los niños tardaron en contestar lo suyo. Al final, muy poco convencidos y con un hilito de voz, después de haber escuchado la pregunta al menos tres veces, casi por no quedar mal con toda la gente que les estaba mirando, dijeron un "sí, renuncio" bien poco enérgico. En cambio, cuando se les preguntó si creían en Dios, en su Trinidad, en el Espíritu Santo actuando en la Iglesia, en todas esas cosas tan misteriosas y complicadas de entender, su respuesta fue firme y contundente: "¡sí, creo!". Y pensé: anda, es más fácil creer lo imposible que renunciar a lo tangible. Aun así, concedí cabida a la posibilidad de que esos niños no hubiesen ensayado bien la respuesta, o que no supiesen en realidad qué estaban haciendo. Pero cuando el domingo, con otros peques diferentes, volvió a ocurrir exactamente lo mismo, no pude evitar escuchar en mi interior los acordes del comienzo de guitarra de la canción que os puse el otro día...
Creo en un Dios Creador; creo que ese Dios, uno y único, es a la vez tres Personas distintas; creo que en el pan y el vino, tras la transustanciación, están el Cuerpo y la Sangre de Cristo; creo en el Espíritu Santo aunque no entiendo bien ni qué es; creo en la Iglesia y su santidad pese a ser objeto de las más duras críticas sociales... ¡Si, creo!. Pero... ¿renunciar a la mentira, al egoísmo, a la falta de amor, a la tentación fácil, al insulto y las palabras hirientes, a la comodidad, a la pereza, al aparentar, a la búsqueda del placer en sí mismo, a querer ser y tener más que los demás?... Uy, eso ya es otro cantar. ¡Hasta los niños lo saben!. Confirmado: "los viejos hábitos tardan en morir"...
Salí de allí pensando en lo difícil que es ser cristiano hoy en día. Un poco desanimada, la verdad. Pero luego, de repente, unos metros más adelante de la Iglesia, volví a ver esas flores rosa fucsia, como las de la semana pasada. Y pensé en todos regalos pequeños pero continuos que el Buen Dios en quien decimos creer nos hace a diario. Y que en esta tarea de ser seguidores de Cristo no andamos solos: contamos con la mayor de las Gracias. Ésa que hace que en un fin de semana mortífero en el que cuesta hasta tenerse en pié, una se reponga del hábito de la desesperanza, y saque fuerzas de donde no las hay para seguir adelante -contra los viejos hábitos- con una sonrisa como ésta:
Confirmado, sí: con Él...¡se puede!.
Etiquetas:
camino,
confianza,
Conversión,
Esperanza,
Fotos
martes, 17 de mayo de 2016
Enamorada
El otro día, paseando por el cauce del río, entre montones de casetas ofreciendo propuestas educativas, me fijé en un pajarito. Era negro, pequeñito, con un pico amarillo precioso. No le hice una foto porque salió volando enseguida. Un poco más adelante me llamó la atención un árbol. ¡Era tan bonito! Rosa fucsia, como nunca había visto antes, con forma de ramo de flores gigante. Ahí sí le pedí a mi compañera de paseo que me hiciese una "memoria instantánea"*:
El caso es que me ha dado qué pensar todo esto. Porque ya no es que me fije en pajaritos y florecitas. Ni que cante por la calle: ¡es que lo hago a pleno pulmón!. Y tengo una sonrisita estúpida de esas que no hay manera de quitarse y que delatan tanto. En fin, tendré que reconocer que estoy enamorada...
Es un chico más joven que yo, 34 añitos, los que dicen que aparento pero que ya hace tiempo dejé atrás. Nunca antes me había fijado en alguien con menos edad que yo. Pero éste me tiene absolutamente encandilada. Abre la boca, y me da tanto gusto oírlo que me quedo casi muda; ¡yo, que soy una cotorra!. Es un friki confeso y profeso. Me encanta todo: sus zapatillas de deporte, esa mezcla de forma de vestir descuidada con una barbita impecablemente recortada, su mirada de niño... La energía que me contagia es brutal: un ratito escuchándole y me siento con fuerzas para comerme el mundo. No sé si será por su juventud o por su personalidad, pero transmite auténtica pasión por lo que hace, y eso sí me vuelve loca. ¡Me da tanta envidia!.Tiene novia, por supuesto: no soy la única chica en el mundo con buen gusto; pero no me importa, no soy celosa, jeje. Además las posibilidades que tengo de que él algún día llegue a fijarse en mí son nulas, con lo que encima me siento segura porque sé que nunca me partirá el corazón. Sin ninguna duda ha sido uno de los grandes descubrimientos de este año para mí. Hace unos pocos días le dí un Grammy en este blog: debería haber añadido el título de "artista revelación". Repito frases suyas en mi interior continuamente: son una inagotable fuente de inspiración para este blog, entre otras cosas. Cuando estoy realmente saturada, es escuchar su voz y la tensión desaparece. ¡Me encanta cómo me hace sentir!. ¡Es mágico!. Y no dejo de contar los minutos que me faltan para poder verle en persona. ¿Será la primavera?.
Ahora luego, cuando publique esta entrada, se la mandaré en un mensaje. Me lo imagino leyéndome con una sonrisa de las suyas, y me pongo hasta nerviosa, como una niña. Espero que no se lo tome a mal. No creo que nadie pueda sentirse ofendido si le dicen que es un encanto, un sueño, un oasis de alegría en medio de estos "días raros"*. No es mi intención incomodarle, sino -de alguna manera- transmitirle mi agradecimiento. Por esa compañía tan especial que me hace sin darse ni cuenta, y que valoro tantísimo.
Pucho, cariño: eres un sol. Una inyección de serotonina en vena. Una bomba con tanta fuerza que consigues arrasar de una todos mis malos rollos. Sí, pequeñajo: me he enamorado de ti. Y espero que no se me pase en mucho tiempo. Contigo en mis cascos no ando: ¡vuelo! ¡floto!. En pocos días me tendrás entre miles de cabecitas locas escuchándote en persona. Y me harás reír, y llorar, y vibrar... y como entonces no podrás oírme, te lo dejo escrito ahora, aquí: GRACIAS.
*Vetusta Morla: "Memoria instantánea".
*Vetusta Morla: "Los días raros".
Etiquetas:
amor,
Comunicación,
Estupideces,
Fotos,
música,
pasión,
vida
lunes, 9 de mayo de 2016
Pues sí, lloro
Me dice mi niña SMM que no llore. Y me saca esto:
Y ocurre lo inevitable: me pongo a llorar.
Ella, que es super especial, se ríe. Lo esperaba, me conoce.
Abro el sobre y empiezo a leer:
Las lágrimas me caen como cascadas.
Me siento condecorada,
con un diploma de honor que pienso enmarcar.
Y luego la abrazo, y la beso.
Y me siento afortunada, porque el auténtico regalo es ella.
Su ejemplo, su constancia, su trabajo incansable,
su sensibilidad, su cariño, su capacidad de superación personal,
¡ella!, ella es el gran tesoro.
Compartir la vida a diario estos seis años
ha sido uno de los mayores regalos que me ha hecho Dios.
El ejemplo que me ha dado, una lección que jamás olvidaré.
Y va mi niña, que ya es toda una mujer, y remata la jugada con esto:
Y yo sigo llorando. Y llorando llego a casa.
Y llorando escribo esta entrada.
Para que quede público y para la posteridad
el gran corazón que tiene mi S.,
y para poderle gritar públicamente con las palabras,
con esa lengua castellana que tanto hemos trabajado juntas,
que ESTOY ORGULLOSÍSIMA DE ELLA,
y que pase lo que pase, nada nos va a poder separar ya.
Porque hay gente que se viene a vivir dentro del corazón
y adquiere derecho a habitarlo de por vida, sin hipotecas.
Aprobada, cariño. ¡Aprobadísima!.
En todas las asignaturas en las que tanto te esfuerzas,
y sobre todo en humanidad.
Eres una de las personas más bellas que conozco,
no pierdas nunca eso. La gente tan buena no abunda.
Yo tengo la enorme suerte de haber sido regalada con dos.
¡Hay ángeles entre nosotros!
miércoles, 4 de mayo de 2016
Orgullo friki
¡Felicidades!
A todos los frikis que leéis mi blog.
A los que disfrutáis con mi música friki a más no poder.
Los que seguís el devenir de mis días frikis.
Los que os salís de la vulgaridad normal.
Los que escribís haciendo dibujos. ¡O con faltas!.
Los que habláis al corazón, a veces incluso sin palabras.
Lo que todavía sabéis ver bondad en los fondos.
Los del brillo en los ojos, como el de los niños.
Los valientes, que lucháis contra el mal
que hay fuera y dentro de vosotros.
Los de los "días raros" habituales.
Los de las agendas locas que se mueven solas.
Los que al hablar de placer pensáis en cosquillas.
Los que preferís el huevo frito con patatas al caviar.
Los que os levantáis a las 6 a apagar farolas.
Los que vestís de mercadillo y coméis de super de barrio.
Los que trabajáis con el alma, independientemente del sueldo.
Vosotros, anomalías de la naturaleza,
fikis y a mucha honra.
¡Ojalá os clonasen!
Superhéroes anónimos sin patrocinio de Marvel.
Doctores Honoris Causa de causas perdidas honorables.
Despeinados, sudados, agotados, que vivís con pasión.
¡Os admiro!
A los de los intentos.
A los de los reintentos, requeteintentos y lo que te rondaré morena.
A los que lloráis y reís, sin vergüenza ninguna.
A los que tenéis cicatrices, visibles u ocultas,
fruto de caídas (y remontadas) o de batallas (ganadas o no).
A los que todavía tenéis fe. Y esperanza. Y amor.
¡FRIKIS, QUE SOIS UNOS FRIKIS!
Gracias, de corazón.
No cambiéis nunca, os lo suplico.
¡Bienvenidos al club de los imposibles*!
Yo, que soy un poco así,
hoy me he regalado una camiseta friki para celebrarlo.
A buen entendedor...
Y si no, Google tiene traductor
para frikis que no sabemos inglés, ni falta que nos hace.
¿A que me pega?
*Enrique Bunbury: "El club de los imposibles".
viernes, 29 de abril de 2016
Por fin...
... encuentro unos minutos para escribir esta semana. El ritmo de mi vida se ha acelerado preocupantemente los últimos días. Las cosas se acumulan sin descanso una detrás de otra, hasta agotarme tanto que no tengo ni fuerzas para enchufar el ordenador. Disculpad, pues, mi ausencia de estos días. Voy a procurar empezar a decir que no de nuevo, o el cansancio podrá conmigo.
Para empezar, ayer me dí un homenaje, que dice Tusi. Y fui a saludar a tres de mis chicos de Vetusta Morla en persona. Esa gente que se cuela con sus acordes en mi casa y en mi vida de una forma tan cotidiana son personas concretas, a las que -si tengo ocasión- me gusta dar las gracias cara a cara. A estas alturas no hace falta que explique lo terapéutica que es la música para mí. Aunque esta vez apenas hablamos de canciones. Curiosamente el tema fue un libro, que desde ya recomiendo, y no en descarga pirata sino en papel impreso. Se llama "Memoria instantánea", y la filosofía que lo motiva tiene muchísimo que ver con varias de mis últimas entradas: ahora, ahí, ya... Ellos, como yo, sienten que la única realidad que tenemos de verdad es el momento presente, y que por tanto es casi una obligación vivirlo con normalidad, sin ansiedad, pero disfrutándolo lo máximo posible. Lo malo del momento presente es que, en breve, se convierte en pasado: y si no habita en la memoria desaparece. Por eso quisieron guardar recuerdos, fotografías, escritos, impresiones, sentimientos, lecciones aprendidas en momentos instantáneos vividos durante su última gira, y agruparlos en un libro; de manera que todos esos instantes permanecieran de alguna manera presentes todavía, y no se perdiesen con el tiempo en el pasado. Una bonita forma de justificar este scrapbook que es "Memoria instantánea", del que os acabaré comentando algún fragmento, casi con total seguridad.
Algo parecido es este blog. Una memoria instantánea de cosas que me ocurren o que se me pasan por la cabeza. Cuando encuentras a alguien que ve las cosas como tú, te sientes bastante menos sola. Por eso sin más ya merecía la pena ir a darles las gracias personalmente. Os cuento que los chicos de Vetusta me parecieron simpáticos, amables, educados, sencillos, cercanísimos, y de una normalidad tan agradable que para nada roza ni de lejos la vulgaridad. Si me hubiese cruzado con ellos por la calle sin conocerlos, no me habrían llamado nada la atención. Y sin embargo ahí tenemos a unos currantes como la copa de un pino, que viven su trabajo con profesionalidad y con pasión a partes iguales, que se preocupan por hacer algo bonito que guste de verdad a otros, pero que parece que no acaban de creerse que, probablemente, son en la actualidad el mejor grupo de rock indie de este país.
Me llevo una lección de humildad. Unas ganas locas de aprender a hacer las cosas con la excelencia y a la vez con el disfrute con la que ellos las hacen. Y la primera foto de mi propia memoria instantánea, de ese momento presente de ayer, que ya es pasado, pero que aquí queda reflejado para que no se me olvide mañana.
Etiquetas:
Autenticidad,
camino,
Comunicación,
Fotos,
Libros,
música,
Trabajo,
vida
jueves, 25 de febrero de 2016
El otro lado de mi cama
Abro los ojos, y al otro lado de mi cama veo esto:
Y se me llena el corazón de ternura.
Ese pequeño bichito peludo, que acompaña mis días y mis noches,
consigue sacarme una sonrisa ya antes de amanecer.
Y yo diría que eso no tiene precio.
Todo lo que pase después -el exceso de trabajo,
las incomprensiones, los desprecios, la soledad,
el silencio, el extra de esfuerzo,
el agotamiento hasta no poder dormir,
las incomprensiones, los desprecios, la soledad,
el silencio, el extra de esfuerzo,
el agotamiento hasta no poder dormir,
la tristeza, los recuerdos, los problemas, las personas...-nada,
¡nada! podrá borrar este momento de paz
y esta sonrisa que ya ha salido.
y esta sonrisa que ya ha salido.
Habrá muchas sorpresas desagradables que me espero,
pero también alguna sorpresa agradable que sin duda llegará.
Cuando diga: "Tesa, ¿vamos a la camita?",
mi peludita saltará del sofá y se irá al otro lado de mi cama.
Y en pocos minutos se quedará dormidita mientras yo la miro.
Y ese espectáculo me parece tan bonito
que no hay libro que lo sustituya.
que no hay libro que lo sustituya.
Sólo mi osito y yo somos testigos
del calor que desprende su cuerpecito y su corazón.
del calor que desprende su cuerpecito y su corazón.
Y Dios, que la inventó a posta
para sacarme una sonrisa antes del amanecer.
para sacarme una sonrisa antes del amanecer.
sábado, 13 de febrero de 2016
Los lacasitos rojos
Ayer, el dueño del enorme bote de lacasitos del que os hablé el otro día, le dejó preparado a Hadasita un pañuelito con dos lacasitos. Rojos, por supuesto. A mi niña se le volvió a iluminar la carita.
- ¡Se ha acordado! -me dijo sorprendida e ilusionada a la vez.
Yo pensé que, al tener dos, me ofrecería uno a mí. Pero no. Se los comió solita, uno detrás de otro. Con la convicción absoluta de que eran para ella. Me dio el tiempo justito para hacerles una foto.Y volvió a hacerme gracia su forma de ver las cosas, la naturalidad con la que acepta esos pequeños detalles de cariño.
Yo quisiera aprender de ella, y saber identificar los regalitos de amor que Dios me hace cada día, y disfrutarlos con la certeza de que son para mí. Que nuestra relación fuese de alegría y agradecimiento. Verme y sentirme cuidada. Incluso permitirme pedir el capricho, como hacen los niños, con la misma confianza con la que Hadasita, de nuevo de vuelta en el camino, me dijo:
- Hoy los hubiese elegido naranjas...
Me guiñó el ojo, y siguió caminando contenta. Y yo me quedé con la certeza absoluta de que, la próxima vez, sin ninguna duda, serán naranjas. Y sonreí en silencio a su lado.
- ¡Se ha acordado! -me dijo sorprendida e ilusionada a la vez.
Yo pensé que, al tener dos, me ofrecería uno a mí. Pero no. Se los comió solita, uno detrás de otro. Con la convicción absoluta de que eran para ella. Me dio el tiempo justito para hacerles una foto.Y volvió a hacerme gracia su forma de ver las cosas, la naturalidad con la que acepta esos pequeños detalles de cariño.
Yo quisiera aprender de ella, y saber identificar los regalitos de amor que Dios me hace cada día, y disfrutarlos con la certeza de que son para mí. Que nuestra relación fuese de alegría y agradecimiento. Verme y sentirme cuidada. Incluso permitirme pedir el capricho, como hacen los niños, con la misma confianza con la que Hadasita, de nuevo de vuelta en el camino, me dijo:
- Hoy los hubiese elegido naranjas...
Me guiñó el ojo, y siguió caminando contenta. Y yo me quedé con la certeza absoluta de que, la próxima vez, sin ninguna duda, serán naranjas. Y sonreí en silencio a su lado.
Etiquetas:
amor,
Autenticidad,
Fotos,
Gracias,
Infancia espiritual
jueves, 11 de febrero de 2016
¡Felicidades, mamá!
¡86 añitos ya!
Pero parece mentira, ¿verdad?
Porque esta vez no vamos a poder ir a abrazarte.
Parece que el tiempo se ha parado.
A lo mejor es cierto lo que decías al final:
que tenías 55...
Lo que nos obliga a todos a rejuvenecer un poco contigo.
Como sé que me lees con interés,
porque ahora sí que alcanzas todo lo que sube a la nube,
desde aquí quiero que recibas todo nuestro cariño en tu día.
Tus hijos brindamos por ti,
por tu vida y por tu amor.
¡Muchísimas felicidades, mamá!
Pero parece mentira, ¿verdad?
Porque esta vez no vamos a poder ir a abrazarte.
Parece que el tiempo se ha parado.
A lo mejor es cierto lo que decías al final:
que tenías 55...
Lo que nos obliga a todos a rejuvenecer un poco contigo.
Como sé que me lees con interés,
porque ahora sí que alcanzas todo lo que sube a la nube,
desde aquí quiero que recibas todo nuestro cariño en tu día.
Tus hijos brindamos por ti,
por tu vida y por tu amor.
¡Muchísimas felicidades, mamá!
lunes, 8 de febrero de 2016
Flores en el camino
Sarah, la dulzura de niña que aparece junto a mí,
ha querido regalarme una flor.
Me la ha dibujado en la mano.
Yo le he explicado que me iba a duchar
y que se me borraría enseguida.
Pero a ella eso no le ha importado:
lo que le importaba es que, mientras,
su flor estuviera conmigo.
Las cosas efímeras, como las flores
(y si no que se lo pregunten al Principito)
a veces duran para siempre.
De momento aquí dejo la imagen,
para la posteridad.
¡Gracias, mi pequeña gran Sarah!
ha querido regalarme una flor.
Me la ha dibujado en la mano.
Yo le he explicado que me iba a duchar
y que se me borraría enseguida.
Pero a ella eso no le ha importado:
lo que le importaba es que, mientras,
su flor estuviera conmigo.
Las cosas efímeras, como las flores
(y si no que se lo pregunten al Principito)
a veces duran para siempre.
De momento aquí dejo la imagen,
para la posteridad.
¡Gracias, mi pequeña gran Sarah!
Etiquetas:
alumnos,
camino,
Fotos,
Infancia espiritual,
vida
jueves, 4 de febrero de 2016
Él sanará
Como amar
si te han
herido?
Y tu herida
aun de ti
no se ha ido?
Entrégala,
dásela,
a Cristo.
En sus
llagas
vives metido.
Él sanará
en ti,
lo que tú
no has podido.
En sus heridas
curados
hemos sido.
(J. Zubiaurre)
Etiquetas:
Dios es mi Padre,
Esperanza,
Fe,
Fotos
domingo, 20 de septiembre de 2015
No creo en la Iglesia...
...que no está con la gente. La Iglesia de arriba, que manda y ordena a los de abajo sin conocerlos. La Iglesia aburrida, que hace y deshace para pasar el tiempo. La Iglesia que se rige más por gestiones administrativas incompetentes que por el Espíritu Santo.
No creo en la jerarquía que hace daño gratuito al pueblo de Dios. No creo que su voluntad sea una voluntad divina. No creo ni acepto obediencia a quien no muestra ni siquiera humanidad. A quienes no saben dialogar. A quienes, desde sus despachos lujosos y con aire acondicionado, dan órdenes sin sentido.
Creo en el sensus fidei. Creo en la fe de las abuelitas de mi parroquia. Creo en la oración de los niños y de los enfermos. Creo en mi propia conciencia por encima de Órdenes Mayores.
Creo en Dios, por encima de la Iglesia. Creo en su bondad, por encima de la corrupción y la falta de caridad de sus representantes. Creo que al final el Señor de los Ejércitos ganará la guerra, aunque hoy perdamos una batalla. Creo que la fuerza de su Pueblo remediará la incompetencia de sus Pastores. Creo, porque si no creo me muero...
PD: Ángel, te queremos, y siempre vamos a estar contigo, come what may...
No creo en la jerarquía que hace daño gratuito al pueblo de Dios. No creo que su voluntad sea una voluntad divina. No creo ni acepto obediencia a quien no muestra ni siquiera humanidad. A quienes no saben dialogar. A quienes, desde sus despachos lujosos y con aire acondicionado, dan órdenes sin sentido.
Creo en el sensus fidei. Creo en la fe de las abuelitas de mi parroquia. Creo en la oración de los niños y de los enfermos. Creo en mi propia conciencia por encima de Órdenes Mayores.
Creo en Dios, por encima de la Iglesia. Creo en su bondad, por encima de la corrupción y la falta de caridad de sus representantes. Creo que al final el Señor de los Ejércitos ganará la guerra, aunque hoy perdamos una batalla. Creo que la fuerza de su Pueblo remediará la incompetencia de sus Pastores. Creo, porque si no creo me muero...
PD: Ángel, te queremos, y siempre vamos a estar contigo, come what may...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)























