Niños: no leáis esta entrada.
Mayores: no dejéis que los niños la lean.
Se acercan improperios.
Ya está aquí el primero...
¡Me cago en la burra!
¡Me cago en la burra 30 veces!
¡Y que se apañe la burra con tanta caca!
Hala, ya me he quedado relajada, ya puedo seguir.
El que inventó el taco inventó un pre-diazepam.
Creo que fue el manzano cuando vio acercarse a Eva.
Soltó el primer "me cago en la burra" de la historia.
Sí, definitivamente debió ser él.
Pues eso: caca para la burra hoy
por muchas cositas juntas que ni me molesto en escribir,
porque me niego a que me roben ni un segundo más.
Cucharadita de nocilla y adelante.
Los médicos deberían recetarla,
y la seguridad social financiarla.
Hay otra forma de ver las cosas
que he decidido que me gusta más.
Como quien decide que las gafas de pasta
le quedan mejor que las gafas al aire.
A mí me queda mejor el pequeño improperio y el humor
que acumular bilis.
En la fantástica trilogía de Batman de Christopner Nolan
el superhéroe, a la pregunta de Afred:
"señor, ¿por qué un mueciélago?",
Wayne responde: "porque les tengo miedo,
y quiero que mis enemigos compartan mi miedo".
Un mensajito parecido me ha hecho llegar Dios
por medio de Twitter, y dice así:
Hoy ha salido nublado,
y como llueva pienso mojarme sin impermeables.
¡Me la reflanflinfla!.
Y como ya no confundo el limpiaparabrisas con la radio
pues a correr. Aunque sea en segunda.
Mi cuerpo, que a veces está tecloso,
otras me da lecciones de las que tomo nota.
Y he descubierto que llorar me da dolor de cabeza
y reír no. ¡Por algo será!.
Querida burra:
lo siento mucho, pero cuando se trata de elegir entre tú o yo,
la caca para ti, que yo no la quiero para nada.
Es más: igual si pillo un huequillo
me invento la "cagoenlaburraterapia",
que patentaré entre las terapias de nueva generación
junto con "aTanzaniasehadicho!,
"atomarporculoelpasado:yoyanovivoallí",
"rieteagusto", "hastagterapia",
"marcandotetasyaquiennolegustequenomire",
y "vivamiabcde%".
Y recomendaré la real y fantástica Logoterapia,
origen de todas las anteriores.
¡Hala! A la ducha,
que el club de fans de mis vecinos debe estar
anhelando con ansias profundas mi concierto de hoy.
Espero que os hayáis divertido un poquito
con mi manera friki de afrontar últimamente las cosas;
y que tengáis un bonito sábado.