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jueves, 2 de enero de 2020

Año nuevo

La noche del 31 de diciembre al 1 de enero, los españoles damos la bienvenida al año nuevo. En este caso, además, a uno especialmente bonito: el 2020. Y lo hacemos como siempre (es una de las pocas tradiciones que todavía se nos permite conservar): con las campanadas de la Puerta del Sol de fondo, comiendo 12 uvas, una por campanada. Tras las uvas besamos a la familia y amigos que nos rodean, y brindamos para que el nuevo año nos traiga felicidad.

Es una costumbre bonita.
Algunos, por rellenarla de una buena dosis de superstición, añaden más detalles: hay que llevar una prenda roja, a poder ser la ropa interior; y poner algo de oro en el fondo de la copa, una alianza por ejemplo; y poner el pie derecho adelantado, para empezar con buen paso el año; y pedir un deseo en cada una de las uvas. En fin, aquí encontramos cosas de todo tipo.

Pero no en todas partes ocurre lo mismo.
Para empezar, el año nuevo se celebra en fechas diferentes según donde vivas. Así, en China es en febrero coincidiendo con la fiesta de la primavera; en Tailandia el 13 de abril; en Etiopía el 11 de septiembre; en Israel con la llegada del otoño... 

Con respecto a las tradiciones, en Italia tiran trastos viejos por las ventanas, y comienzan el año besándose y comiendo lentejas; en Holanda se visten con trajes y sombreros divertidos, y van a las playas o a los lagos a bañarse, bien fresquitos; en Dinamarca dan un salto (desde una silla, o desde la cama o el sofá), como signo de las dificultades que lleguen se van a poder saltar; en Ecuador hacen un monigote que simboliza el año viejo, y lo queman; en Filipinas las mujeres se visten de lunares para atraer la fortuna; en Japón son 108 campanadas, que simbolizan los 108 pecados terrenales a alejar durante el nuevo año; en Irlanda golpean las paredes y las puertas con una barra de pan, para que no les falte alimento durante los siguientes 365 días... En fin, todo un mundo de costumbres de lo más variado y colorido.

Los cristianos comenzamos el 1 de enero pidiendo a Dios que nos bendiga, que nos proteja, que ilumine su rostro sobre nosotros, que nos conceda su favor, que se fije en nosotros y que nos conceda la paz (Num 6, 24-26). No está mal.

Y Dios comienza cada nuevo año recordándonos que tenemos a su Madre de nuestro lado, que es también Madre nuestra. Que para que nos vaya bien no hace falta comer uvas, ni dar saltitos, ni vestir de lunares, sino agarrar a María de la mano y dejar que nos lleve a Jesús. Así de sencillo y así de seguro. 

Yo quiero unirme al sentir de Dios en este día, y brindar por la Madre que lo parió, y aplaudirla, y mandarle un beso con todo el corazón. Me coloco bajo su manto azul cielo, bien cobijada, y le pido que no me deje salirme de ahí, que no me pierda un segundo de vista como hacen las madres con sus pequeños, y que se me pegue un poco de su fortaleza y de su confianza en la voluntad de Dios.

Le pido también por mi país, España, que está viviendo uno de sus peores momentos históricos como nación, que ha perdido el norte al abandonar la Fe y los valores cristianos, que va a la deriva y necesita urgentemente del cuidado de una Madre que le enseñe de nuevo a dar los primeros pasos en la buena dirección.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros.
Y a todos los que me leéis, desearos un feliz 2020, ¡faltaría más!.
Que seáis buenos, que permanezcáis unidos, que os vayan bien las cosas, y si es posible hasta que os toque la lotería. Que os traigan muchas cosas los Reyes, y que el próximo 31 de diciembre tengáis mil trillones de motivos nuevos para dar gracias a Dios.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Valiente 2.0

Cantan mis chicos de Vetusta Morla que
"ser valiente no el sólo cuestión de suerte".
¡Y tanto que no!
¿Qué tendrán que ver los churros con las merinas?.
Ser valiente tiene que ver más con otras cosas:
Con una apuesta seria a favor de uno mismo o de otro.
Con superar los propios límites.
Con estar dispuesto a hacerse algún daño en el camino.
Con ir de frente hacia la dificultad para superarla. Con no huir.
Con el esfuerzo, una y otra vez, hasta lograrlo.

Me da igual si hablamos de la valentía necesaria para subir a un caballo, lanzarse en ala delta, declarar tu amor a una persona, aprender a conducir a los 40, intentar arreglar un conflicto familiar, confesar la propia fe, volar en avión o correr un maratón.
Pon aquí lo que quieras, que para todo sirve.
Por ejemplo, para aprobar una oposición.

Yo ayer me enteré que no había pasado el corte del primer examen.
Por 0,33 décimas. ¡Sólo por 0,33 décimas!
Exactamente por lo que me restó haber contestado UNA pregunta mal.
Después de un año entero de machacarme
preparando ese examen como una auténtica bestia.

No os diré que no me da rabia, o que no he llorado, porque mentiría.
Aquí una tiene su corazoncito.
¡Pero es que me he convertido en una tía muy valiente!
Porque hay que ser muy valiente para recomenzar,
para agarrar la agenda y volver a programar: tema 1...
Para no tirar la toalla y meterse de nuevo a fondo,
convencida de que la próxima sí que sí.
Porque estoy segura.
Porque las cosas que me pasan no son fruto de la suerte.
Porque a mí me cuida un Padre Bueno,
que me tiene preparado lo mejor en el 2020.
¡No lo dudo!.
No es un salto al vacío. Yo al otro lado tengo Quien me agarre.
Porque sí: ser valiente es cuestión de confianza.

Os dejo la descripción gráfica, para que lo veáis más claro,
deseándoos a todos mucho ánimo con vuestros retos,
y que seáis muy muy valientes.

viernes, 13 de diciembre de 2019

De lo que lleva el corazón...

Ayer me llegó por Whatsap un chiste. Dice así:
- Papá, ¿me compras una moto?
- No. Te compro un violín.
- Pero no papá,  ¡yo quiero una moto.!
- Ya te he dicho que no, que en todo caso te compro un violín.
- Bueno, pues cómprame un violín.
Después de tres meses de lecciones de violín,  el padre le pide al hijo que le toque algo....


De entrada me hizo bastante gracia.
Luego, además, me dio qué pensar.
Y es que hay pasiones que son dominantes; como los alelos, que hacen que el niño salga con rasgos asiáticos en los ojos si uno de sus padres es chino, por ejemplo.
Si el alelo es dominante, es dominante.
Si la pasión es dominante, también.

En teología siempre hemos asociado el término "pasión dominante" con el vicio y el pecado.
Y así hablamos del "defecto dominante" cuando nos referimos a la pereza, al orgullo, a la lujuria, a la envidia... Son impulsos contra los que hay que luchar, o acaban por someter a la persona.
Eso es verdad, demostrable e incuestionable.
Pero no es toda la verdad.

Pasión dominante para muchos es el fútbol. No cabe duda. No hablan ni piensan en otra cosa, y parece que sobreviven a la semana como pueden con la única motivación de llegar vivos al partido del domingo y ganar.
Pasión dominante es el culto al cuerpo. Incluye la adicción al gimnasio, la necesidad imperiosa del subidón de endorfinas que provoca por ejemplo correr, la esclavitud de la moda, la obsesión por la juventud y la cirugía estética, la ortorexia y el pánico a las calorías...
Pasión dominante puede ser el trabajo, si el trabajo lo abarca todo. Cuando no hay nada que sea tan importante como trabajar lo máximo, con la mayor perfección, el mayor tiempo posible. Cuando ser el mejor en lo laboral arrasa con la vida personal y familiar.

Pero pasión dominante es también lo que empuja  a la investigación médica, buscando una cura para el cáncer o el alzheimer sin apenas recursos. O lo que lleva a un voluntariado a Cáritas, atendiendo a las necesidades de tanta gente, día tras día y cada día más. Es lo que motiva al escalador a llegar a una cima más alta; al pescador a salir de noche a la mar con su red; al maestro a creer sin límites en las posibilidades de su alumno. Es lo que lleva a las mamás a arropar a sus niños en la cama, y al abogado a estar al día de todas las leyes y sentencias. Es lo que impulsa a unos payasos a un hospital infantil, o al apicultor a recolectar la miel entre mil abejas. Es lo que hace que una chica joven profese sus votos en un convento de clausura, y lo que lleva a un amante de las motos a simular una carrera a dos ruedas con un violín.

Y la lucha, en estos casos, no es por superar esa pasión,
sino por impedir que se apague.
De lo que lleva el corazón habla la boca; 
y las manos; y la vida entera.
Y un corazón cristiano lleva a Dios y a los hermanos.

Sobre lo que ama el corazón, toca el violín.
Quizás por eso, en medio de tanto ruido mundano
y del frío de un invierno tardío,
en un rinconcito de un blog insignificante, a mitad del Adviento, 
han empezado a sonar acordes de villancico...

domingo, 18 de diciembre de 2016

Adviento

En casa ya se han encendido las 4 velas. Los restos del naufragio van encontrando su sitio, y el orden empieza a rodearnos. Fuera llueve. Dentro, Tesa sigue malita. Todavía más adentro, el pábilo vacilante no se ha apagado (Dios cumple sus promesas, siempre). El cansancio físico ya es menor. La música ha vuelto a sonar a ratos. Al final todo llega... también la cuarta semana de un Adviento que pensé que este año no encontraría su hueco entre tanta caja...

jueves, 15 de diciembre de 2016

Malita

Hola, soy Tesa y estoy malita. Tengo algo que me hace pupa en el culete, y van y me ponen una mampara en la cabeza, como si fuese una lámpara. Mi mamuchi me hace mimitos y me llama su bombillita de adviento, pero yo tropiezo por todos los rincones y no me hace ninguna gracia nada de todo esto. En fin... dicen que el martes, si todo va bien, ya me la quitarán. Entre que mi ma ha puesto el ordenador un poco alto, y que paso el día casi entero en casa de mi tita, ya no puedo escribir tanto como antes. Pero quiero que sepáis que, sin contar con lo de mi culete, por lo demás estamos bien. Os dejo una foto y un tierno lametón.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Cositas bonitas

Tesa está un poco enfurruñada porque quería escribir ella; pero como es tan buena, al final se ha conformado con paz.

Quería contaros algunas cositas bonitas que pasan en nuestro nuevo hogar. Y la que se lleva el primer puesto es que desde aquí escuchamos campanas. No sé qué iglesia será, lo investigaré (estas cosas sólo ocurren conforme te acercas al centro, ¿cierto?). El caso es que... ¡nos encantan las campanas!. También ocurre que, cuando empieza a anochecer, desde la ventana de mi salón se ve la luna: ¡una pasada!. Y que la casa es mucho más grande pero parece mucho más pequeña; probablemente porque todos los días viene la familia a vernos. Tesa ya no se queda sola casi nunca, cuando voy a Misa mi nuevo párroco al verme se acerca a saludarme sonriendo, en la calle hay silencio, y en el orden que vamos creando paz. Es cierto que todavía siento pena: es lo que pasa cuando acabas un libro con un final triste. Pero igual que se pasa de página se cambia de libro, y en eso estamos. ¡Y más de adviento que nunca! No ha aparecido la corona, pero presiento que hoy, al fin, encenderemos las velas. Prometo foto si sucede el esperado acontecimiento. ¡Feliz domingo a todos!.

PD: hogar es donde te entienden. Aquí una imagen perfecta del nuestro...

sábado, 10 de diciembre de 2016

¡Buenos días!

Hace ya mucha luz, pero mi mamuchi tiene un ataque de sueño que le está durando días. Se levanta, deshace y ordena dos cajas, y se vuelve a acostar. En fin. Si duerme es que está cansada, pero tambié tranquila. Le he pedido que haga la misma foto que el otro día pero con esa luz tan chuli que entra, y ha sacado ésta sin levantarse del sofá; así os hacėis una pequeña idea de lo bonita que está quedando nuestra casita. Espero que os guste. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

Quien quiera encontrarnos...

... sabe cómo buscarnos.
Yo estoy en la gloria en mi casita nueva. Mamuchi ha dejado de llorar, y las cajas van desapareciendo poco a poco. Le he pedido que me haga una foto, enfocando la misma pared donde el otro día sólo estaba mi cunita. Mirad:


Pues aquí estamos. Familia y amigos, nos tenéis localizadas, ¿verdad?. Feliz lunes a todos. Tesa.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Sábado

Dice mi mamuchi que nuestra casita ya no está vacía del todo. Que lo primero que ha entrado en ella es una cunita para mí. Y le ha hecho una foto para que vea que es verdad. Aquí la tenéis:


Espero que hoy me lleve. ¡Tengo tantas ganas de olfatear el lugar donde vamos a construir nuestro nuevo hogar!

jueves, 24 de noviembre de 2016

Jueves

Hace fresquito. Me cuesta salir de la cama, pero lo hago por acompañar a mamuchi en su ducha y desayuno, y despedirla cuando se va a trabajar. Luego me vuelvo a la camita. Dentro de una semana, a estas horas, empezaremos la mudanza. Mientras intentaré dar a ma todo el calorcito canino que pueda. Ojalá alguien me lea y se anime a ayudar... Os dejo con otra foto que me he hecho, salen regular porque mis patitas no aguantan mucho peso y me tiemblan, pero espero que os guste. ¡Feliz jueves!. Tesa.

martes, 22 de noviembre de 2016

Las cajas

Angelito me pedía ayer una foto de la casa y del mogollón de cajas que nos invaden. Yo no hago las fotos muy bien, pero a lo mejor sirve ėsta, aunque se me haya movido un poco:


Mamuchi dice que con el camión para los muebles gordos, y con unos 12 viajes en coche, igual podemos llevarlo todo. Pero claro, nosotras no tenemos coche... Ma dice que con una furgoneta en 1 o 2 viajes estaría solucionado, y que ojalá le tocara la lotería, y luego se pone a llorar, creo que de agobio. Me huelo que lo que más le preocupa no es hacer esas cajas, ni luego deshacerlas, sino cómo trasladarlas. ¿A alguien se le ocurre la manera de hacerlo sin gastar más dinero?. Yo lo del dinero no lo entiendo en absoluto, porque yo lo pago todo con besitos y mimitos; pero ma cuenta papelitos de colores y se echa a llorar, y le he cogido una manía al dinero ése que no quiero verlo ni en pintura. No sé por qué tiene que formar parte del problema o de la solución de las cosas. A veces pienso que a lo mejor soy un poco extraterrestre, porque me pasa lo del Principito aquél del asteroide B612 que tampoco entendía nada...

lunes, 21 de noviembre de 2016

Lunes

Dentro de 10 días estaremos en la nueva casa. Yo todavía no sé cómo es, no he estado nunca. Ma vino ayer cargada con unas estanterías desmontables, y luego le costó un rato ponerse recta, y lloró. Espero que todo este esfuerzo que hace merezca la pena, y que cuando tengamos nuestro nuevo hogar esté contenta, porque yo me pongo muy nerviosa cuando la veo así. Me imagino una casa grande, llena de colores y de flores y de cosas bonitas, con muchas fotos nuestras por todas partes. Me imagino que la música vuelve a sonar (¡cuánto echo de menos la música!), y que la gente a la que más quiero viene a verme allí, meriendan, y me dan algo de picoteo (jejeje). No sé si habrá algún parque cerca: espero que sí. Así podré hacer amiguitos nuevos. La verdad es que yo estoy muy emocionada, no entiendo para nada por qué mamuchi está tan agobiada y triste. Las personas a veces me parecen un poco complicadas. Por otro lado, las dos cajas del mismo libro que trajo el otro día ya no son dos sino una; la otra ha desaparecido, y eso debe ser bueno, porque ma está contenta cuando mira la que queda y ve que se va vaciando. Ayer me dijo que mi dibujo es el que más le gusta a la gente, y me sonrió. Siempre que hago sonreir a ma se me mueve el rabito, ¿a vosotros no os pasa?. Os dejo, que mamuchi sale de la ducha y no quiero que me pille con el ordenador encendido; le da miedo que lo estropee, dice que es para trabajar... cosas de mayores. Esperad, que me hago antes una foto y os la pongo. ¡Feliz lunes a todos!

sábado, 19 de noviembre de 2016

¡Salgo en un libro!

Ya es de día. Entra luz por todas las ventanas, pero mi mamuchi sigue durmiendo. ¡Últimamente se cansa mucho!.

El otro día llegaron a casa dos cajas más. Las tiene encima de la mesa, porque por el suelo ya no caben, está todo lleno de torres de cajas. Ma dice que parece que vivimos en el almacén de Ikea; yo no sé qué es eso, pero me huelo que no me gustaría...

Bueno, pues en esas dos cajas nuevas había un libro. El mismo libro repetido un montón de veces. Y debe ser un libro importante, porque mamuchi se puso a llorar cuando lo vio. Yo no sé leer, pero ayer cuando me quedé solita lo miré con mucha atención, a ver qué tenía de especial, porque hemos hecho 54 cajas con libros y mi ma sólo ha llorado con éste. ¡Ohhhh!, ¿a que no sabéis qué?: ¡tiene una foto de ella con mi tito Juan Luis y otra de Angelito!. Y luego, mirando los dibujos... ¡hay uno mío! ¡y salgo muy guapa!.

Ma lleva dos días mandando fotos de ese libro por teléfono a todo el mundo, así que no creo que le importe que yo las ponga aquí. Mirad:


Eso es el libro por fuera. Y ahora mi dibujo, que está dentro:


¡Me encantaaaaaa! Me siento importante, ¡salgo en un libro!.

Os dejo, que ma se despierta y no quiero que me pille con el ordenador encendido. Voy a darle besitos. ¡Hasta luego!.

martes, 11 de octubre de 2016

No sólo

"Ser valiente 
no es sólo cuestión de suerte".
Cierto, amigos de Vetusta.
A veces no te queda otra.
A veces marcharse se impone y punto.
Y la suerte no es ser valiente:
la suerte es encontrar un dónde.

domingo, 11 de septiembre de 2016

¡Sálvese quien pueda!

Puedo volver, dar marcha atrás,
y tirar por la borda todo el camino recorrido.
Puedo callar, no decir nada,
guardarme dentro los gritos hasta que quieran estallar.
Puedo forzar la realidad, decirme a mí misma
que las cosas no son lo que parecen, aunque lo sean.
Puedo doler, hacer que otros por mí se sientan mal,
y depende de a quién le duela, dolerme a mí también por doler.
Puedo arrasar, coger todas las cosas a las que doy valor
y formatearlas, antes que lo haga otro sin derechos 
y me arrase a mí también con/en ellas.
Puedo sentir que no doy mas, que el esfuerzo me ha agotado,
que he llegado al tope de lo que soy capaz de hacer.
Y así es, si me olvido de por Quién y con Quién hago las cosas.
Puedo escurrir, tender y poner a secar mi pañuelo
y dejar que se pierdan mis lágrimas, negándoles su valor.
Puedo pasar, sí: dar otro paso
o pasar de largo sin más, por evitar sufrir más.
Puedo fingir que me da igual, que no importa,
que estoy acostumbrada, que es más de lo mismo.
Aunque cada dolor, como cada pecado,
-aunque sea en lo mismo-, es único en sí mismo.
Puedo incidir, insistir, reintentar, esperar,
apretar, meter quinta, decirme que "esta vez sí".
¿Por qué no?
Puedo escapar, salir del laberinto, 
renegar de mis círculos concéntricos 
y exigirle al Cielo una puerta de salida ya.
Puedo partirme y negociar la otra mitad,
y olvidar en el pasado a la que se dejaba llevar
y comenzar a ser la que pone condiciones.
Porque no todo vale. Para mí no. Ya no.

Puedo romper. De hecho... ¡quiero romper!;
para empezar, todos y cada uno de los espejos de mi casa.
Puedo olvidar, y no como un problema de memoria
sino como una decisión de la voluntad.
Puede comerme la ansiedad, 
mañana, tarde, y noches eternas.
Y añoro el día en que no sea así.
Puedo salir: me parece que ya es de día.
Puede que fuera de estas cuatro paredes haya vida...
Puedo girar, por ejemplo 45º,
y cambiar de dirección, a ver qué me encuentro.
¿Por qué no?.
Puedo ser fácil de engañar; yo, que odio la mentira.
Incluso puedo dejarme engañar adrede por no discutir,
por cobarde.
Puedo joder, y si te jode jódete.
Y no, esta vez no pido perdón.
Puedo encantar, y si te encanto yo encantada.
Si te encanto, quizás tú seas el especial.
¡A Dios le encanto!
Puedo llamarte sin hablar, y puedo hablarte sin llamar
a solas, sin molestar.
Total, ya lo decía el Principito:
"Las palabras son fuente de malentendidos".
Puedo vencer, salir de ésta y subir otro escalón.
Puedo palmar, caer desplomada de puro agotamiento,
y que Dios juzgue mi rendición con justicia y misericordia.
Puedo saber que sin vosotros puede más,
puede que llegue a más, que yo sola me aclare más;
puede que sin tantas zancadillas corra más,
y puede que también la soledad me duela más...

Puede ser que mañana esconda mi voz,
por hacerlo a mi manera;
¡estoy tan cansada de dar explicaciones!
Soy rara, friki, fuerte y débil, lista y tonta,
río y lloro, canto y callo:
pero no es eso lo que me hace sentir diferente. Es que...
¡hay tanto idiota ahí fuera!.
Puede ser que haga de la rabia mi flor,
y con ella mi bandera.
¡Sálvese quien pueda!
Yo, desde luego, pienso intentarlo.

Puedo torcer, malinterpretar, equivocarme,
girar el volante en dirección contraria a la que quiero ir,
desenfocar el tiro, hamartía, pecar...
Puedo lanzar bien lejos de mí ese error,
con la invencible ballesta de la Cruz...
¡y a ver quién puede más!.
Puedo perderme en la obviedad que todos ven,
y creer que soy sólo eso:
un desastre físico, un desastre laboral, un desastre económico...
Puedo servir también, por encima de esas obviedades aparentes,
y resultar importante para el Plan de Alguien,
aunque ni yo misma imagine por dónde puede ir el asunto.
¿Por qué no?.
Puedo cansar con todo este rollo.
Lo siento si os aburro.
Me lo han mandado de penitencia,
así que aquí queda, y queda como queda.
Aunque aún os queda lo mejor:
¡escuchar la canción!.
Yo me apunto.
Grandes, enormes, el mejor directo de este país,
con todos ustedes: Vetusta Morla.
Le doy al play, agrando pantalla y...
¡sálvese quien pueda!.


Vetusta Morla, "Sálvese quien pueda".

martes, 6 de septiembre de 2016

Un poquito más todavía

Tened paciencia conmigo y dadme un poquito más de tiempo todavía para coger la marcha de nuevo aquí. Ya he firmado contrato con una editorial, y estoy dando el último repaso a mi libro "Un Dios que no duerme" para mandarlo a enmaquetar. Entre trabajo, médicos, casa y cosas tengo muy poco tiempo libre, y ahora mismo debo dedicárselo todo a este proyecto, a ver si puede estar en vuestras manos antes de Navidad. Mil gracias por vuestro apoyo y comprensión.

lunes, 29 de agosto de 2016

Un poco más

Aunque ya tengo varios libros a la venta, siento que el deseo de ser escritora que hay en mí desde que me recuerdo es un sueño todavía no cumplido que me resisto a abandonar.

Hace más de 5 años, cuando empecé a escribir "Un Dios que no duerme", me lo tomé como un mero pasatiempo, una recopilación de buenas entradas de este blog con algo más de forma literaria. No imaginé que me iría enamorando de sus páginas hasta poder afirmar -con cierto orgullo, lo confieso- que este libro es lo mejor que he hecho en mi vida hasta ahora.

En estos momentos en los que distintas empresas de autoedición andan haciendo presupuestos y planteándome sus ofertas, siento que lo imposible está mucho más cerca, casi casi a la vuelta de la esquina. Y tengo una emoción desbordante, como si estuviese a puntito de ofreceros lo mejor de mí, para Gloria de Dios; y como si eso diese sentido a muchas cosas que en su momento parecían no tenerlo.

Quizás este septiembre sea especial, y pueda poneros aquí el libro a la venta. O tal vez en octubre, ¿quién sabe?. Sólo sé que lo que parecía imposible sólo va a tardar un poco más. Y espero que el Señor mire mi trabajo, que es mucho más nuestro que mío sin duda, y sienta también cierto orgullo de esta niña tonta suya que anda buscando, en la noche y perdida entre palabras y borradores, a ese Dios que no duerme...

domingo, 28 de agosto de 2016

Ya está en el horno


A falta de editor con visión de futuro,
en plena crisis, y pase lo que pase,
está terminado y en el horno,
a puntito de salir.
Aquí mi joya.
Lo siguiente: plantar un pino.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Mi última certeza

Estoy pasando por una etapa difícil de explicar. Yo que siempre he sido bastante rígida en algunos planteamientos, afirmando que lo blanco era blanco y lo negro negro y punto, ahora me sorprendo interiormente desconcertada. Porque digo que algo es blanco y siento que no miento, y digo a la vez que es negro y tampoco. Miro a mi Tesa y la veo gris, pero si me fijo mejor y más de cerca, distingo en ella también pelitos blancos y negros perfectamente combinados. Empiezo a pensar que a veces las personas no me engañan; simplemente cambian de opinión, porque van aprendiendo cosas. Y si eso es así, no toda traición es traición y punto. Esto como ejemplo, pero me ocurre con más cosas. Me veo menos firme, menos rígida, y eso también me hace sentir a la vez bien y mal, inestable y avanzando. En fin, un lio de esos bien organizados que a veces nos monta el Señor. Pero como Él me conoce bien y sabe que estas cosas me ponen nerviosita, me ha regalado una certeza absoluta últimamente, que me ha venido en forma de la imagen  que os pongo a continuación, pero de la que además estoy teniendo una experiencia muy clara estos últimos días:

martes, 23 de agosto de 2016

Perdón por el taco pero...

... así es:

Y además soy una gran guerrera: lucho a saco. Y una princesa, hija del Rey. Y mis amigos son los mejores del mundo entero y parte del extranjeto. Y mi Tesa la más buena, y mi Hadasita la más dulce y lista. Y la voz de Dios me habla hasta por pen drive o enlaces via whatsapp. Y tantísimas cosas de las que no me entero o que doy por supuestas, inconsciente de mí igual que soy inconsciente de la mayoría de mis pecados ("absuėlveme, Señor, de lo que se me oculta"*). Vivo, entre el silencio y mil palabras, y -lo confieso- cierto dolor de tripilla ya por la vuelta al cole. Pero hoy, con taco y todo, me miro desde cierta distancia y creo que en verdad es justo dar gracias al Buen Dios siempre y en todo lugar. AMĖN.

*Sal 19,12.
Wizard Animation