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jueves, 2 de enero de 2020

Año nuevo

La noche del 31 de diciembre al 1 de enero, los españoles damos la bienvenida al año nuevo. En este caso, además, a uno especialmente bonito: el 2020. Y lo hacemos como siempre (es una de las pocas tradiciones que todavía se nos permite conservar): con las campanadas de la Puerta del Sol de fondo, comiendo 12 uvas, una por campanada. Tras las uvas besamos a la familia y amigos que nos rodean, y brindamos para que el nuevo año nos traiga felicidad.

Es una costumbre bonita.
Algunos, por rellenarla de una buena dosis de superstición, añaden más detalles: hay que llevar una prenda roja, a poder ser la ropa interior; y poner algo de oro en el fondo de la copa, una alianza por ejemplo; y poner el pie derecho adelantado, para empezar con buen paso el año; y pedir un deseo en cada una de las uvas. En fin, aquí encontramos cosas de todo tipo.

Pero no en todas partes ocurre lo mismo.
Para empezar, el año nuevo se celebra en fechas diferentes según donde vivas. Así, en China es en febrero coincidiendo con la fiesta de la primavera; en Tailandia el 13 de abril; en Etiopía el 11 de septiembre; en Israel con la llegada del otoño... 

Con respecto a las tradiciones, en Italia tiran trastos viejos por las ventanas, y comienzan el año besándose y comiendo lentejas; en Holanda se visten con trajes y sombreros divertidos, y van a las playas o a los lagos a bañarse, bien fresquitos; en Dinamarca dan un salto (desde una silla, o desde la cama o el sofá), como signo de las dificultades que lleguen se van a poder saltar; en Ecuador hacen un monigote que simboliza el año viejo, y lo queman; en Filipinas las mujeres se visten de lunares para atraer la fortuna; en Japón son 108 campanadas, que simbolizan los 108 pecados terrenales a alejar durante el nuevo año; en Irlanda golpean las paredes y las puertas con una barra de pan, para que no les falte alimento durante los siguientes 365 días... En fin, todo un mundo de costumbres de lo más variado y colorido.

Los cristianos comenzamos el 1 de enero pidiendo a Dios que nos bendiga, que nos proteja, que ilumine su rostro sobre nosotros, que nos conceda su favor, que se fije en nosotros y que nos conceda la paz (Num 6, 24-26). No está mal.

Y Dios comienza cada nuevo año recordándonos que tenemos a su Madre de nuestro lado, que es también Madre nuestra. Que para que nos vaya bien no hace falta comer uvas, ni dar saltitos, ni vestir de lunares, sino agarrar a María de la mano y dejar que nos lleve a Jesús. Así de sencillo y así de seguro. 

Yo quiero unirme al sentir de Dios en este día, y brindar por la Madre que lo parió, y aplaudirla, y mandarle un beso con todo el corazón. Me coloco bajo su manto azul cielo, bien cobijada, y le pido que no me deje salirme de ahí, que no me pierda un segundo de vista como hacen las madres con sus pequeños, y que se me pegue un poco de su fortaleza y de su confianza en la voluntad de Dios.

Le pido también por mi país, España, que está viviendo uno de sus peores momentos históricos como nación, que ha perdido el norte al abandonar la Fe y los valores cristianos, que va a la deriva y necesita urgentemente del cuidado de una Madre que le enseñe de nuevo a dar los primeros pasos en la buena dirección.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros.
Y a todos los que me leéis, desearos un feliz 2020, ¡faltaría más!.
Que seáis buenos, que permanezcáis unidos, que os vayan bien las cosas, y si es posible hasta que os toque la lotería. Que os traigan muchas cosas los Reyes, y que el próximo 31 de diciembre tengáis mil trillones de motivos nuevos para dar gracias a Dios.

martes, 24 de diciembre de 2019

Las cosas que pide Dios

Estos últimos días de Adviento
he estado pensando bastante en lo siguiente.
Hubo una vez un hombre llamado Abraham,
a quien Dios puso al frente de su pueblo.
Yahvé lo amó inmensamente, hizo con él una alianza,
y le prometió una descendencia
más grande que las estrellas del cielo.
A estas alturas de la historia, Abraham tenía 100 años,
y su mujer Sara 90.
Es cierto que Abraham tenía otro hijo, Ismael,
con Agar, la esclava egipcia de Sara.
Pero la promesa de Dios era
sobre la descendencia de un hijo del matrimonio.
Al buen hombre le dio la risa, y a su mujer también.
Pero al año Sara dio a luz a Isaac.
Y es que Dios cumple sus promesas.
Y todos fueron felices y comieron perd...
Bueno, no, todavía no.
Lo que ocurrió es que Dios quiso probar la fe de Abraham,
y le pidió que subiera al monte Moria y, allí,
le ofreciera a Isaac en sacrificio.
La cosa tiene pelendengues.
No era sólo el hecho de tener que dar muerte a su hijo,
a su primogénito,
al niño que milagrosamente se engendró entre dos ancianos.
Era además no entender cómo se podría cumplir, sin ese niño,
la promesa de una descendencia.
Dios pide. El hombre no entiende. Pero la fe obedece.
Y así Abraham se convierte en padre de los creyentes,
patriarca, roca firme de la fe de Israel.
Si alguien quiere leer la historia completa
que se pase por el Génesis: es una delicia.

Pasan los años. y encontramos en escena a otro hombre.
Esta vez un hombre joven. Carpintero. Un chico bueno,
enamorado hasta las trancas de la hija de Joaquín y Ana,
con la que estaba desposado.
María se llamaba la chica.
Una pareja preciosa,
descendientes de aquel Abraham del que hemos hablado antes.
Todo era promesa de amor y felicidad, cuando de repente...
nace Jesús.
Y Dios vuelve a pedir.
Y su petición suena tan extraña
como aquella del sacrificio de Isaac.
Dios pide a José que acoja a María.
Y que cuide de aquel Niño como de un hijo propio.
Iba a comenzar una historia de dificultades,
y persecuciones, de exilio, de incomprensiones.
Pero José, muerto de asombro,
acunó al Dios del Cielo entre sus brazos.

Las cosas que Dios pide muchas veces nos sorprenden.
Se salen de lo que teníamos planeado,
de nuestros propios planes vitales.
Otras veces, simplemente, nos dejan sin palabras.
Pero dos hombres de fe, Abrabam y José, nos enseñan a creer.
A confiar en que es el plan de Dios el que más mola de todos,
y con diferencia.

No hay que asustarse.
La mayoría de veces no nos pide nada extraordinario.
Igual es algo sencillito. Como quizás hacer silencio un par de minutos,
olvidar la cena, los regalos, las prisas, el ajetreo de la Nochebuena
y recordar por qué esta noche es tan importante.
Y darle gracias.
Y adorar...

jueves, 6 de enero de 2011

Por otro camino...

Parece que este año, para sus Majestades de Oriente hemos sido super buenas. Porque nos han llenado la mesa del saloncito de regalos bien bonitos todos, a diferencia del año anterior que nos dejaron sólo un CD y para meditar, jajaja. Lo cierto es que, en esta casa, vivimos 3 señoritas (más o menos peludas) trabajando mucho y bien. Y me alegra que los Reyes lo hayan sabido valorar.

Recogidos los juguetes, libros, huesos, pelis, etc, todavía encuentro que se nos ha hecho un regalo más. Y es importante. El más importante. Porque será regalo también mañana, y pasado, y al otro... Ahí queda: la posibilidad de recomenzar, de estrenar año, y Reyes, y reloj, y calendario, y agenda, y zapatitos cada día; de ser un poquito más buenas cada instante. Y no para que el próximo 6 de enero se nos llene la mesa del saloncito de regalos: sino porque queremos ser regalo nosotras, como para nosotras lo es Dios.

Sus Majestades también aprendieron esta lección... y después de ofrecer al Niño sus presentes y sus vidas, volvieron por otro camino... Uno nuevo, recién desempaquetado.

domingo, 2 de enero de 2011

Ahora

Un paje real me hizo llegar en fin de año este reloj, con un mensaje: "Ahora". O al menos eso creo que pone, porque la letra es bastante... confusa (lo escribiría con prisa).
- Hadasita, ¿tú qué lees aquí?
- A-ho-ra.
Muy bien leído, siguiendo con el dedito debajo cada sílaba con todo el cuidado.
- ¡Ahhhh! ¡Qué chuli! ¡Vas a estrenar el reloj con el año!
Tiene razón mi nena: es chuli. Ese "ahora" pone la hora a punto para que, en cada tic-tac, mi año sea nuevo.
Ayer escuché en una peli: "La vida no se vive por las veces que respiras, sino por los momentos que dejan sin aliento". Y me gustó. Porque según los ojos que miren la realidad, hasta un simple reloj puede ser la cosa más chuli; y se puede vivir en un ¡ahhh! continuo que nos deje sin aliento viendo lo bonito que es lo cotidiano que nos regala la Providencia a cada instante. La vida se dispara... tic... ahora es mejor, mucho mejor... tac... y ahora aún más... tic... ¡y a ver quién nos va a parar!... tac...

jueves, 30 de diciembre de 2010

Christmas

Yo no hablo inglés. Pero sé algunas cositas. Como que Navidad se traduce Nativity. Y es una palabra que habla de lo que habla: de un nacimiento, uno suficientemente especial como para dividir la Historia en dos.

Ahora entiendo muchas cosas. Nos ha llegado el tiempo de christmas a nuestras calles, a rellenar el hueco que la Nativity dejó en los corazones de las personas que no creen en Dios pero que necesitan seguir creyendo en lo mejor del hombre. Este concepto no habla de nacimientos, pero sí de fiesta, de reunión familiar, de regalos, de solidaridad, de luces, de dulces, de recordar buenos momentos, de hacer propósitos para el año que comienza, de cantar canciones y llenarnos de nostalgia pensando en el niño que fuimos...

Pues feliz christmas. Sí. Muchas felicidades. Porque si cierras los ojitos y vuelves atrás en el tiempo, a cuando nadie sabía bien quién era Papá Noel pero todos esperábamos casi al borde de la taquicardia a los Reyes Magos; cuando la casa se iluminaba con un árbol y sonaban las panderetas "que esta noche es Noche Buena y mañana Navidad"; cuando el peque de la casa eras tú... recordarás que, en algún rinconcito de la salita, alguien colocaba un Belén, y tú mirabas al Niño, y no entendías que se pudiera temer a Dios... Si cierras los ojitos estas fechas de christmas y recuerdas, seguramente todavía te quede mucha Navidad.
(dale al play)

lunes, 27 de diciembre de 2010

Cuando la nena nos mira

Cuando la nena nos mira, ¿qué es lo que ve?
¿Qué piensa que piensa Tesa? ¿Qué piensa que pienso yo?
¿Cómo se siente con nosotras? ¿Cómo se sentiría sin nosotras?
¿Me ve tan mayor como me veo yo? ¿O quizá más?
¿O me identificará como a una niña, como a alguien parecido a ella?
Tesa, ¿es sólo un peluche que se mueve? ¿una muñeca que regala besos?
¿O es el animal doméstico que Dios pensó en el Génesis, antes de la creación del hombre,
para que alegrase la vida de nuestro hogar?
¿Echará de menos Hadasita un papá, o una mamá, o más hermanitos?¿O más perritos?
¿Se sentirá sola? ¿Qué será la familia para mi peque?
Cuando la nena nos mira, ¿nos ve sólo a nosotras? ¿Cómo hacer que perciba que somos sólo una pequeña representación de toda la gente que la quiere y acompaña?

Alrededor del Portal de Belén, este año, he puesto una cartulina con fotos.
Fotos de los pastores del siglo XXI. De los que descaradamente pertenecen a nuestra familia.
No todos viven en nuestra casa, pero todos son familia. Y hay muchos más que no he puesto, porque no tengo foto.
Y ahí está Tina, y Tocha, y Fuz, y Paula, y Ángel, y CJ, y Jesús, y Sheyla, y Raquel...
Le he pedido a Hadasita que nos haga una foto (aquí os la cuelgo).
A Tesa casi la corta. Pero ha salido bastante bien.
Nosotras también queremos estar en esa cartulina, bien cerquita del portal.
Bien cerquita de Dios y de los hermanos.
A la peque la he puesto en una ella solita, tan contenta por fuera como espero que esté por dentro.
No os la cuelgo porque es menor (le he pedido permiso, pero dice que le da mucha vergüenza, jeje).

Creo que guardaremos la cartulina para el año que viene. Porque cabe mucha más gente.
Y la Navidad no es Navidad sin Comunión.
Porque en Navidad, el Hijo nos hizo hijos de Dios...


sábado, 25 de diciembre de 2010

¡Felicidades!

Porque Dios está loco.
Está loco a lo grande.
Loco de amor por tí.
Y para enseñar lo importante
ha nacido Chiquitín.


Atención: Dios Poderoso
llora y llora sin cesar.
Nuestro Dios tiene hambre y,
como media humanidad,
para que le den lechita
está teniendo que llorar.


Duerme Diosito cansado.
¡Dios cansado de verdad!
Padres, hijitos y yayos:
descansad, que es Navidad.
La noche mala ha pasado.
Y un Niño nos ha salvado:
el que duerme en un portal.


Cantar, querer, trabajar,
escribir, reir, llorar,
la zambomba y los deberes,
o escribir carta a los Reyes...
Que si Dios durmiendo está
será que todo lo humano
se puede santificar.


Y aunque me vaya la prosa
mucho más que el verso escrito,
como hoy es Navidad
y os quiero felicitar,
os lo pongo en poesía
y os dejo que os divirtáis.


¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

jueves, 23 de diciembre de 2010

ya, pero todavía no...

- ¿Y cuándo lo veremos?
- No estoy segura. No creo que tengamos que esperar ya mucho.
- ¿Tú lo sientes?
- ¡Cada día más!
- ¿Se mueve mucho?
- ¡Mucho!
- ¿Y no te pesa?
- Algún ratito. Pero estoy tan contenta que en seguida se me pasa y vuelvo a sentirme ligera. Aunque claro: con Él tengo que cuidarme más. No puedo hacer cosas peligrosas.
- ¡Pero si tú nunca has hecho nada peligroso!
- ¡¿Cómo que no?! ¡Me casé contigo!...

Se escuchan risas...
José abraza a María.
Y en el invierno de los siglos estalla una intensa primavera.

viernes, 25 de diciembre de 2009

¡Feliz Navidad!

martes, 6 de enero de 2009

Queridos Reyes, ¡MAJOS!:

Os habéis portado.
No hay crisis que pueda con vosotros.
Todos nuestros sueños han sido cumplidos: el billete para Nicaragua, el pasaporte de Tesa, el CD de canciones de Hadasita, la visita a nuestra querida Carry, los libros para colorear para los niños nicas... y muchas más cositas que no caben en la foto. Sobre todo, el poder habernos juntado todos de nuevo, familiares y amigos, y compartir la alegría y la sorpresa.

Siempre tendréis la ventana de nuestro hogar abierta. Mil gracias, en serio. A magos y a majos no os gana nadie. Prometemos seguir intentando ser buenas, no sólo por los regalitos -que también-, sino porque queremos serlo de verdad. Interceded por nosotras al Niño para que este año crezcamos un poquito más en esa infancia que nos acerca tanto a Dios.
¡Buen viaje de regreso! Un besito.
Esther, Hadasita y Tesa.

lunes, 5 de enero de 2009

Un bonito himno para el año nuevo

Os dedico esta canción de Celtas Cortos.
A todos los que habéis dado con la respuesta a la adivinanza.
A los que vivís intentándolo a tope, que es lo que cuenta.
A los que habéis limpiado los armarios de la memoria y el corazón de rencores y recuerdos chungos que no servían para nada bueno.
A los que os acostáis contentos habiendo peleado, disfrutado, recomenzado mil veces y las que haga falta.
A los que pensáis por libre, y disfrutáis agradecidos del regalo de la vida, sin necesidad de hacer daño a nadie en el camino.
El 2009 es nuestro. ¡Meterle caña! Todo es ponerse...

(Darle al play)


Por qué es tan doloroso ir diciendo la verdad,
la palabra se dispara y duele mucho al personal.
Por qué hay que pensarlo tanto, por qué no se siente más,
por qué la vida no es gratis si estamos pa' disfrutar.
Por qué la melancolía nos traiciona sin parar,
por qué duele el otoño y me vuelve loco de atar.
Tantas palabras son falsas que se acaban por gastar,
tiempo perdido encontrando algo que no sé buscar.

Adivina adivinanza, si puedes adivinar,
una cosa que no se pierde y es difícil encontrar.
Adivina adivinanza, si puedes adivinar,
una cosa color verde que nos hace avanzar.


Tantos sueños inacabados, tanta historia sin terminar,
tantas caras, tantos colgados que no puedo recordar.
Tanto olvido memorizado, tantas letras sin ordenar,
tantas cartas que nunca he echado que he olvidado a dónde van.
Pajarico vente a mi lado, cuéntame como era el cantar,
la esperanza del exiliado, de la vida en general.
Pajarico dame tu abrazo, llévame a ese lugar,
una pradera verde, verde y una luna sobre el mar.

Todo es ponerse, todo es ponerse; resumen de una vida: todo es ponerse.
El color de la vida, la sangre calentando,
corazón estallando y les voy a contar que volver a empezar te puede regalar
otra forma nueva de cómo ponerse, ponerse, ponerse, todo es ponerse.
Disfrutando, peleando, estallando libertad,
vivir a raudal, vivir con caudal,
con todo el subidón la primavera ha estallado en la ciudad.

domingo, 4 de enero de 2009

Queridos Reyes Magos...

(hacer clic en la carta para agrandar)

sábado, 3 de enero de 2009

Más vueltas a la Navidad

Ante el Misterio, a veces una no sabe qué decir. Y entonces busca palabras donde las palabras habitan: en el reino de los poetas.

Uno ruso lo expresaba así:
"Roma fue un mercado de dioses, tomados de préstamo y de los pueblos conquistados. Una doble aglomeración del cielo y de la tierra. Una náusea. Y he aquí, que en aquella orgía de mal gusto, en oro y mármol, llegó Él, ligero, vestido de luz, fundamentalmente humano, voluntariamente provinciano, el Galileo. Y desde ese instante, los pueblos y los dioses dejaron de existir y comenzó... EL HOMBRE".
(Boris Pasternak).

viernes, 2 de enero de 2009

Indicios

Ocurre ahora lo contrario que antes. Cuando estábamos en Adviento, la gente celebraba la Navidad. Ahora que es Navidad, preparan con las rebajas de enero la inminente campaña "Ya es primavera" del Corty. Sin embargo, en mi casa ocurre algo extraño. He descubierto ciertos indicios de que la Navidad aquí aún no ha muerto. Viniendo hacia el ordenador he pisado un gatito de peluche, y he recogido un chupete del suelo. Oigo a las peques jugando en el sofá del comedor con un muñeco que lleva un cascabel dentro (una especie de pollo amarillo). Hadasita se muere de risa; Tesa, como siempre tan discreta, no dice ni guau, pero se la come a besos. Y aunque los turrones se han acabado y no pensamos comprar más, seguimos durmiendo siesta, cantando villancicos, y besando al Niño Jesús. Creo que si seguimos a este paso, los Reyes Magos sí nos traerán lo que les hemos pedido...

jueves, 1 de enero de 2009

Feliz 2009
















El tiempo está en tus manos.
Llénalo bien.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Pero no todo es gratuidad

Hay cosas que no se pueden comprar, pero no por eso son gratuítas.
Yo, por ejemplo, no creo en la gratuidad del amor.
Creo que un amor que no es recíproco no es un amor sano. No sólo no enriquece al que ama, sino que lo humilla, lo quema, lo destroza.
No creo a las personas que dicen amar sin esperar nada a cambio.
Y no se trata de un comercio. Sino de la esencia misma del amor, que pide ser correspondido.
Y no tengo más que recordar la decepción y tristeza profundas que sintió el mismo Jesús cuando sus amigos lo dejaron tirado en el momento crucial, para darme cuenta que no estoy tan lejos de la verdad.
Amor con amor se paga.
Porque no hay nadie que pueda vivir sin amor. Como nadie puede vivir sin aire.
¿Qué hubiese sido de María sin el amor de José? ¿Y de José sin el de María? ¿Y del Niño sin el de José? ¿Y de José sin el del Niño? ¿Y del Niño sin el de María? ¿Y de María sin el de su Hijito? Por eso se llaman familia: no porque no tuvieran problemas, sino porque se amaban los unos a los otros. Ese amor es lo que celebramos hoy. Por eso es fiesta. Sí: ¡el amor es una fiesta!
Gracias a todos los que me queréis, así, tal como soy. ¡Gracias, familia!

sábado, 27 de diciembre de 2008

Cosas que no se pueden comprar

Supongo que no hace falta que os cuente que Papá Noel no viene a mi casa. Ni tengo chimenea, ni le dejo abierta la ventana, ni le atendería al telefonillo si me llamara. Porque la noche que le da por pasearse por la ciudad me suele pillar ocupada con algo más importante: la celebración del cumpleaños de mi Niño Dios. ¿Quién de vosotros abriría al revisor del gas en plena celebración de sus bodas de plata, por ejemplo?: no tiene sentido.

El caso es que el Pequeño de Belén sí suele hacerme algún regalito extra esa noche. Este año me ha traído un libro interesante: "El líder de la manada", de César Millán (el encantador de perros). El mensaje para mí estaba en la página 23. Dice: "Con dinero podrás comprarte un buen perro, pero no comprarás con él el meneo de su rabo". La cita es de un tal Josh Billings.

Me parece una frase realmente iluminadora. Crisis arriba o abajo, hay cosas que no se pueden comprar. Y no porque sean muy caras, sino porque no tienen precio. Lo siento muchísimo por los establecimientos que en estas fechas hacen su agosto; lo siento por los consumistas enfermizos;no hay tiendas para las cosas importantes...

¿Cuánto estaría dispuesta a pagar por una sonrisa sincera?
¿Cuánto por volver a jugar, sin prisas, sin miedo a mancharme, sin la tensión de tener que ganar la partida?
¿Cuánto vale el afecto?
¿Cuánto hubiese estado dispuesta a pagar por Tesa si hubiese sabido lo rebuena que era?
¿Por cuánto compraría un buen amigo?
¿Cuánto valen esos cafés que te curan por dentro, porque lo tomas con el azúcar de la escucha mutua?
¿Cuánto pagaría por una llamada de teléfono reconciliadora?
¿Cuánto por una puesta de sol a orillas del Pacífico?
¿Cuánto por un "te quiero" recíproco, que llene de luz hasta los días más nublados?
¿Cuántos años tendría que ahorrar si le pusieran precio a una conciencia tranquila?
¿Cuánto vale mi mañana? Sí, ¿cuánto pagaría por volverme a levantar mañana?
¿Qué cuesta un kilo de esperanza?

¿Sabéis por qué no se venden estas cosas, por qué se tienen que regalar?: porque son sagradas. Y poner precio a lo sagrado es prostitución. Y no encuentro nada que sea más contrario a la Navidad.
Tesa, bolita de pelo: aquí un regalito para tí, gratis, porque te quiero.
Es un pequeño vídeo de nuestros juegos nocturnos.
Me alegro que te guste... se te nota en la colita...

jueves, 25 de diciembre de 2008

Lo que yo celebro en Navidad

"Millones de años después de la creación, cuando la tierra era materia incandescente, rotando sobre su eje;
millones de años después de brotar la vida sobre la faz de la tierra;
miles y miles de años después de que aparecieran los primeros humanos, capaces de recibir el Espíritu de Dios;
unos mil novecientos años después de que Abrahán, obediente a la llamada de Dios, partiera de su patria sin saber a dónde iba;
unos mil doscientos años después de que Moisés condujera por el desierto hacia la tierra prometida al pueblo hebreo, esclavo de Egipto;
unos mil años después de que David fuera ungido rey de Israel por el profeta Samuel;
unos quinientos años después de que los judíos, cautivos en Babilonia, retornaran a la patria por decreto de Ciro, rey de los persas;
en la 194 olimpiada de los griegos;
el año 752 de la fundación de Roma;
el año 42 del reinado del emperador Octavio César Augusto;
estando el universo en paz:
El Hijo de Dios Padre, habiendo decidido salvar al mundo con su venida, concebido por obra del Espíritu Santo, transcurridos los nueve meses de su gestación en el seno materno, en Belén de Judá, hecho hombre, nació de la Virgen María, Jesús, Cristo".


(Antífona de entrada de la Misa del Gallo).

¡¡¡FELIZ Y SANTA NAVIDAD A TODOS!!!

sábado, 5 de enero de 2008

Queridos Reyes Magos:

Me llamo Hadasita. Tengo ... y dos años, y vivo en Valencia. Estoy en la misma casa que el año pasado y que en anterior, así que supongo que tendréis bien apuntada la dirección y no os perderéis esta noche. Por si acaso, mi ventana es la única de la finca que tiene colgado al Niño Jesús...
He estado haciendo un poco de balance, y creo que, objetivamente, he sido bastante buena. Sabéis que no ha sido para nada un año fácil, y aún así mis fallos no han sido peores que los de otras veces. En ocasiones, lo heróico es mantenerse. Como sois reyes, sabréis juzgarme con justicia; y como sois magos, sabréis dorar mis culpas.
La carta ya os la mandé con un paje hace días. Espero que todos los regalitos estén en camino. Os recuerdo que quiero uno especialmente, que me ponga buena. Y el otro super-importante: que el 6 de enero del 2009 pueda esperaros en mi casa de nuevo con mi gente querida, sin que falte ninguno. No quiero que se me pierda nadie en el camino.
Dadle un beso tierno al Niño Dios de mi parte cuando lo veáis. Decidle que le amo más que a nada, aunque a veces no sepa cómo decírselo o demostrárselo. Que tenga paciencia conmigo, que todavía soy demasiado pequeñita... Él lo entenderá.
Espero que no os canséis demasiado esta noche, y que tengáis buen viaje de regreso. Gracias por traer esa chispa de ilusión a nuestras vidas, puntualmente, sin fallarnos jamás. Os quiero mucho.
Hadasita.

viernes, 4 de enero de 2008

Wizard Animation