No siempre estar en el punto intermedio es ser mediocre.
Hay mañanas en las que estar al 50%
es un 100% de lo que es posible.
A veces te encuentras tan mal,
que pasar de la cama al sofá es como subir el Everest.
Hay medicinas que están tan malas
que no te las puedes beber de una sin respirar.
A veces preparas un tema para una clase y consigues dar medio;
pero si está bien aprendido, ¿eso es mediocre?.
Decidir que hoy me voy a exigir sólo estar al 50%,
¿es un acto de cobardía o de humildad?.
En ocasiones, reconocer que toca reponerse un poco
es ser valiente.
No pasar de segunda marcha en ciudad
a la hora de la entrada al trabajo es prudencia.
Y mirar al cielo desde la ventana
y ver que ha vuelto a amanecer, pura esperanza.
No vuelvo a poner la pausa ni el freno de mano:
reduzco velocidad, y después de la siguiente glorieta ya aceleraré.
De entrada, me doy la enhorabuena por mi 50%,
y las gracias a quienes rezáis por mí,
porque donde sé que hoy algunos me tacharán de mediocre
otros veréis la Gracia actuando, con su grandeza de siempre.
Entre el "suspenso" y el "sobresaliente",
¡que viva el "progresa adecuadamente"!






