A tres días exactos del cónclave, recordamos cómo fue el último, hace 8 añitos.
sábado, 9 de marzo de 2013
domingo, 3 de marzo de 2013
Opinión personal
Estábamos en el silencio orante de la Cuaresma cuando sonó un petardo.
Y después otro. Y otro. Y otro más.
Ya no hay quien los pare, al menos durante los próximos 15 días.
Es mi opinión personal:
no es compatible ser fallero y cristiano.
No se puede estar de Cuaresma tirando petardos.
Y menos este año.
Que en las parroquias nos estamos rompiendo los cascos para dar de comer a la gente,
mientras ellos se gastan el dinero en ruido, luces, música y alcohol.
Lo siento, pero según mi opinión personal no.
Desde mi pequeño rinconcito, que es mi blog, donde hablo yo,
sobre lo que yo pienso y lo que a mí me da la gana, con toda libertad,
queridos falleros que invadís mis calles contra mi voluntad:
por mí, que os llueva.
Y después otro. Y otro. Y otro más.
Ya no hay quien los pare, al menos durante los próximos 15 días.
Es mi opinión personal:
no es compatible ser fallero y cristiano.
No se puede estar de Cuaresma tirando petardos.
Y menos este año.
Que en las parroquias nos estamos rompiendo los cascos para dar de comer a la gente,
mientras ellos se gastan el dinero en ruido, luces, música y alcohol.
Lo siento, pero según mi opinión personal no.
Desde mi pequeño rinconcito, que es mi blog, donde hablo yo,
sobre lo que yo pienso y lo que a mí me da la gana, con toda libertad,
queridos falleros que invadís mis calles contra mi voluntad:
por mí, que os llueva.
sábado, 2 de marzo de 2013
Nómadas
Hay canciones que son joyas de la historia de la música.
Pasan los años y no pasan de moda.
Transmiten un sentimiento, un mensaje siempre actual.
Aquí una de ellas: un hermoso canto a la esperanza,
a seguir caminando, a mirar más arriba.
Que la disfrutéis.
Pasan los años y no pasan de moda.
Transmiten un sentimiento, un mensaje siempre actual.
Aquí una de ellas: un hermoso canto a la esperanza,
a seguir caminando, a mirar más arriba.
Que la disfrutéis.
viernes, 1 de marzo de 2013
martes, 26 de febrero de 2013
Hay alegría
Hay alegría en mi casa.
Me despierto por la mañana
con Hadasita a un ladito y Tesa al otro.
Las dos bostezan; sus ojos se abren limpios.
Hemos descansado.
Damos gracias al Buen Dios por el nuevo día.
En el desayuno tenemos galletas.
Limpiamos la casa, hacemos la cama, nos arreglamos.
Y la música suena de fondo.
Paseamos, y el airecito nos refresca la cara.
A tesa se le vuela el flequillo.
Y de vuelta a casa a trabajar.
Hacemos conitas (cositas bonitas).
Y clases, y deberes.
Y el olor de la comida ya llega desde la cocina.
Tesa mordisquea una zanahoria. Hadasita también.
Y yo pelo mandarinas para las tres.
Los problemas siguen ahí.
No se han marchado.
Pero la esperanza tampoco.
Ni la paz que nos da el hacer las cosas lo mejor que sabemos.
Nada nos va a ocurrir, nada,
de lo que Dios no vaya a sacar un bien para nosotras.
Por eso hay alegría en nuestras vidas.
Y la alegría es don del Espíritu...
Me despierto por la mañana
con Hadasita a un ladito y Tesa al otro.
Las dos bostezan; sus ojos se abren limpios.
Hemos descansado.
Damos gracias al Buen Dios por el nuevo día.
En el desayuno tenemos galletas.
Limpiamos la casa, hacemos la cama, nos arreglamos.
Y la música suena de fondo.
Paseamos, y el airecito nos refresca la cara.
A tesa se le vuela el flequillo.
Y de vuelta a casa a trabajar.
Hacemos conitas (cositas bonitas).
Y clases, y deberes.
Y el olor de la comida ya llega desde la cocina.
Tesa mordisquea una zanahoria. Hadasita también.
Y yo pelo mandarinas para las tres.
Los problemas siguen ahí.
No se han marchado.
Pero la esperanza tampoco.
Ni la paz que nos da el hacer las cosas lo mejor que sabemos.
Nada nos va a ocurrir, nada,
de lo que Dios no vaya a sacar un bien para nosotras.
Por eso hay alegría en nuestras vidas.
Y la alegría es don del Espíritu...
Etiquetas:
Autenticidad,
Cuaresma,
Diario,
Esperanza
domingo, 24 de febrero de 2013
Creciendo
Estamos creciendo.
Y mucho.
Creciendo en paciencia.
Creciendo en humildad.
Creciendo en caridad.
Creciendo en esperanza.
Creciendo en confianza.
Creciendo desde el silencio.
Creciendo desde la oración.
Creciendo desde las lágrimas.
Crecen las injusticias.
Crece la difamación.
Crece la incomprensión.
Crece la insensibilidad.
Se hinchan los orgullos.
Grita alto el desamor.
Y con todo, crezco yo
sin que nadie se de cuenta,
sin llamar la atención de nadie,
con mi sonrisa habitual,
más centrada en lo que sí es importante.
Y Dios lo ve todo.
Todo.
Nada se le escapa.
Ni lo mío ni lo de los demás.
Y ahí me siento tranquila.
Y ahí yo descanso.
Ahí encuentro la paz.

Y mucho.
Creciendo en paciencia.
Creciendo en humildad.
Creciendo en caridad.
Creciendo en esperanza.
Creciendo en confianza.
Creciendo desde el silencio.
Creciendo desde la oración.
Creciendo desde las lágrimas.
Crecen las injusticias.
Crece la difamación.
Crece la incomprensión.
Crece la insensibilidad.
Se hinchan los orgullos.
Grita alto el desamor.
Y con todo, crezco yo
sin que nadie se de cuenta,
sin llamar la atención de nadie,
con mi sonrisa habitual,
más centrada en lo que sí es importante.
Y Dios lo ve todo.
Todo.
Nada se le escapa.
Ni lo mío ni lo de los demás.
Y ahí me siento tranquila.
Y ahí yo descanso.
Ahí encuentro la paz.

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Autenticidad,
Conversión,
Cuaresma,
Esperanza,
pecado
sábado, 23 de febrero de 2013
De espinas
¿Para qué los timbres de sangre y nobleza?
Nunca los blasones fueron lenitivo
para la tristeza de nuestras pasiones.
No me des coronas, Señor, de grandeza.
¿Altivez? ¿Honores? Torres ilusorias
que el tiempo derrumba.
Es coronamiento de todas las glorias
un rincón de tumba.
¡No me des siquiera coronas mortuorias!
No pido el laurel que nimba al talento,
ni las voluptuosas guirnaldas de lujo y alborozamiento.
¡Ni mirtos ni rosas!
¡No me des coronas que se lleva el viento!
Yo quiero la joya de penas divinas
que rasga las sienes.
Es para las almas que Tú predestinas.
Sólo Tú la tienes.
¡Si me das coronas, dámelas de espinas!.
(Liturgia de las Horas)
Nunca los blasones fueron lenitivo
para la tristeza de nuestras pasiones.
No me des coronas, Señor, de grandeza.
¿Altivez? ¿Honores? Torres ilusorias
que el tiempo derrumba.
Es coronamiento de todas las glorias
un rincón de tumba.
¡No me des siquiera coronas mortuorias!
No pido el laurel que nimba al talento,
ni las voluptuosas guirnaldas de lujo y alborozamiento.
¡Ni mirtos ni rosas!
¡No me des coronas que se lleva el viento!
Yo quiero la joya de penas divinas
que rasga las sienes.
Es para las almas que Tú predestinas.
Sólo Tú la tienes.
¡Si me das coronas, dámelas de espinas!.
(Liturgia de las Horas)
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